{"id":1018,"date":"2015-03-10T00:00:00","date_gmt":"2015-03-10T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/clam.org.br\/es\/2015\/03\/10\/una-coyuntura-favorable\/"},"modified":"2015-03-10T00:00:00","modified_gmt":"2015-03-10T03:00:00","slug":"una-coyuntura-favorable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/","title":{"rendered":"\u00bfUna coyuntura favorable?"},"content":{"rendered":"<p>Los modos en que las violencias ancladas en el g&eacute;nero y la sexualidad se articulan con aquellas que tienen lugar en contextos de militarizaci&oacute;n, dictadura o conflicto armado vienen cobrado gran visibilidad en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Pese a que la desmesurada vulnerabilidad de las mujeres y personas LGBT en situaciones de conflicto armado no es algo nuevo &ndash;de ello dan cuenta testimonios sobre violencia sexual en campos de concentraci&oacute;n nazi,<a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/ES\/destaque\/conteudo.asp?cod=11990\">as&iacute; como en los centros de detenci&oacute;n y tortura del r&eacute;gimen militar de Pinochet<\/a>&ndash;, s&oacute;lo en los &uacute;ltimos dos decenios los tribunales internacionales (como el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, el Tribunal Penal Internacional para Ruanda y la Corte Penal Internacional), organismos internacionales (ONU) y regionales (OEA), organizaciones de derechos humanos e investigadoras\/es sociales han empezado a mirar este cruce como una problem&aacute;tica que merece ser abordada.<\/p>\n<p>En Colombia, la Mesa de Trabajo &ldquo;Mujer y Conflicto Armado&rdquo; ha articulado durante 14 a&ntilde;os organizaciones de mujeres, derechos humanos y activistas tanto nacionales como internacionales en torno al abordaje sistem&aacute;tico de las l&oacute;gicas e impactos de la violencia sociopol&iacute;tica contra mujeres y ni&ntilde;as en el contexto colombiano. Despu&eacute;s de dos a&ntilde;os de receso y de un debate alrededor de los sentidos y perspectivas de esta labor, la Mesa lanz&oacute; el pasado 25 de febrero, en la sede del Centro de Memoria, Paz y Reconciliaci&oacute;n, <a href=\"\/uploads\/arquivo\/XII%20Informe%20Mesa%20Mujer%20y%20Conflicto%20Armado.pdf\">la edici&oacute;n d&eacute;cimo segunda de su informe<\/a>, que mediante un enfoque diferencial busca dar cuenta del impacto espec&iacute;fico de la guerra en mujeres ind&iacute;genas y afrocolombianas haciendo &eacute;nfasis en la violencia sexual.<\/p>\n<p>Al igual que en otros contextos de guerra, la violencia sexual contra mujeres en Colombia es perpetrada de forma sistem&aacute;tica y continuada por todos los actores armados, incluyendo la Fuerza P&uacute;blica. No obstante, la ausencia de un sistema oficial de registro de violencia sexual hace particularmente dif&iacute;cil estimar los alcances de dicho fen&oacute;meno. Ante esta situaci&oacute;n, las investigadoras de la Mesa acudieron a informaciones oficiales de distintas fuentes como el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y el Registro &Uacute;nico de V&iacute;ctimas, as&iacute; como a informes producidos por organizaciones sociales, como la Primera Encuesta de Prevalencia de Violencia Sexual, impulsada por Oxfam Internacional y llevada a cabo por la Casa de la Mujer. A partir de estos datos, el documento revela un panorama de violencia sexual continua aunque con distintas intensidades en los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>La Encuesta de Oxfam-Casa de la Mujer se&ntilde;ala que durante el per&iacute;odo 2001-2009, en los 407 municipios del pa&iacute;s donde hay presencia de la Fuerza P&uacute;blica, guerrilla y paramilitares, la prevalencia de la violencia sexual es del 17,58%. Es decir que 489.687 mujeres fueron agredidas sexualmente en 9 a&ntilde;os, lo que equivale a 54.410 cada a&ntilde;o. A nivel general, los ex&aacute;menes practicados por Medicina Legal en los casos de presunto delito sexual han disminuido entre 2011 y 2013, no obstante en 2011 se registr&oacute; la tasa m&aacute;s alta del &uacute;ltimo decenio, estimada en 49 casos por cada 100.000 habitantes. Al cruzar esta informaci&oacute;n con variables que vinculan dichas agresiones con la violencia sociopol&iacute;tica y con los actores armados se observa, sin embargo, un incremento en esos tres a&ntilde;os: en 2012 se efectuaron 81,69% m&aacute;s ex&aacute;menes asociados a la violencia sociopol&iacute;tica que el a&ntilde;o anterior y en 2013 hubo un aumento respecto a 2012 de 32,88% en el n&uacute;mero de ex&aacute;menes que presumen como agresor a un actor armado. De acuerdo con el Registro &Uacute;nico de V&iacute;ctimas, desde el 1 de enero de 1985 al 1 de octubre de 2014 se habr&iacute;an registrado 6.743 &lsquo;delitos contra la libertad e integridad sexual&rsquo;. Aunque las fuentes arrojan informaci&oacute;n fragmentaria, por lo que resulta dif&iacute;cil aventurar hip&oacute;tesis sobre los picos en violencia sexual, las cifras dan cuenta de dos momentos especialmente cr&iacute;ticos en los que se habr&iacute;a recrudecido esta forma de violencia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el per&iacute;odo comprendido entre 2000 y 2005, y entre 2012 y 2013.<\/p>\n<p>Ante esta situaci&oacute;n, la respuesta del Estado colombiano ha estado marcada por la profusa expedici&oacute;n normativa y jurisprudencial para garantizar la vida y los derechos de las mujeres, darle celeridad a los procesos judiciales y <a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/es\/entrevistas\/conteudo.asp?cod=11720\">priorizar las investigaciones de estos actos al concederles estatus de crimen de lesa humanidad<\/a>; pero tambi&eacute;n por una incapacidad manifiesta en hacer efectivas tales medidas. Entre las razones dadas por las integrantes de la Mesa que explicar&iacute;an esta situaci&oacute;n se cuentan <i>&ldquo;1) dilaciones injustificadas de los procesos para establecer la responsabilidad de los paramilitares en los hechos de violencia sexual; 2) la negaci&oacute;n de los procesados a aceptar el uso sistem&aacute;tico de la violencia sexual en el conflicto armado; 3) la priorizaci&oacute;n de la mirada en las confesiones de los actores armados ilegales para la construcci&oacute;n de la verdad judicial, sin prestar atenci&oacute;n a las voces de las mujeres v&iacute;ctimas que revelan la dimensi&oacute;n de los cr&iacute;menes cometidos&rdquo;.<\/i><\/p>\n<p>Asimismo, algunas normas orientadas a la llamada &lsquo;justicia transicional&rsquo;, como la Ley 975 de 2005 o Ley de Justicia y Paz &ndash;mediante la cual se desmovilizaron miembros de grupos paramilitares&ndash;, no s&oacute;lo no han garantizado los derechos de las v&iacute;ctimas de estos grupos, sino que en algunos casos han profundizado la impunidad al conceder beneficios a dichos actores, como penas de entre 5 y 8 a&ntilde;os de c&aacute;rcel por delitos graves. Al respecto, las autoras del informe manifiestan su preocupaci&oacute;n por la pr&oacute;xima salida de la c&aacute;rcel de varios &lsquo;postulados&rsquo; a dicha ley, quienes sin haber satisfecho los derechos de las v&iacute;ctimas podr&iacute;an tomar represalias contra ellas y contra las mujeres que han participado en los procesos judiciales denunciando esta situaci&oacute;n. Si se tiene en cuenta que muchos de los ex paramilitares han continuado sus actividades ilegales desde la c&aacute;rcel y perpetrado desde all&iacute; ataques e intimidaciones a distintas poblaciones, no se excluye la posibilidad de que la violencia sexual sea un mecanismo empleado en dicha venganza.<\/p>\n<p>Frente a las leyes que han sido formuladas en el marco de las actuales negociaciones con las FARC, el informe tambi&eacute;n llama la atenci&oacute;n sobre el posible agravamiento de la impunidad. Este es el caso del llamado Marco Jur&iacute;dico para la Paz, que con el fin de facilitar el fin del conflicto armado establece que no todas las violaciones de derechos ser&aacute;n investigadas. Aunque la violencia sexual ser&iacute;a uno de los cr&iacute;menes priorizados en tanto crimen de lesa humanidad, debido a la naturaleza de dichas agresiones puede resultar dif&iacute;cil demostrar su car&aacute;cter sistem&aacute;tico y su conexi&oacute;n con el conflicto armado.<\/p>\n<p>Los modos como violencia sexual y conflicto armado se entrelazan son complejos y, aunque relacionadas, no todas las agresiones sexuales en dicho contexto son perpetradas por actores armados. En sus an&aacute;lisis de diversos contextos de guerra la <a href=\"http:\/\/defendingwomen-defendingrights.org\"><i>Women Human Rights Defenders International Coalition<\/i><\/a> (Coalici&oacute;n Internacional de las Defensoras de los Derechos de las Mujeres) ha mostrado los impactos culturales que puede tener la militarizaci&oacute;n en las relaciones de g&eacute;nero, entre los que se cuentan la adopci&oacute;n de valores y patrones de comportamiento militares por parte de la sociedad civil. Aunque llamativas, no resultan sorprendentes las altas tasas de agresiones sexuales cometidas por actores no armados en &aacute;reas rurales, ni el hecho de que sean familiares, vecinos y conocidos los principales agresores identificados por ni&ntilde;as y adolescentes en departamentos como Putumayo, donde los enfrentamientos entre el Ej&eacute;rcito y las guerrillas son frecuentes.<\/p>\n<p>En el caso de mujeres ind&iacute;genas y afrocolombianas, el informe destaca tres condiciones  que las tornan vulnerables a graves violaciones de derechos por causa del conflicto armado: la localizaci&oacute;n de las comunidades a las que pertenecen en territorios ricos en recursos disputados por actores armados, lo que las expone a frecuentes incursiones militares; procesos socioecon&oacute;micos vinculados al conflicto armado como el narcotr&aacute;fico, que contribuyen al despojo de sus tierras y al desplazamiento forzado hacia los principales centros urbanos, donde son objeto de discriminaci&oacute;n; y los riesgos a los que est&aacute;n expuestas en cuesti&oacute;n de g&eacute;nero, como la prostituci&oacute;n forzada, la violencia sexual y el uso de mujeres como elementos estrat&eacute;gicos de guerra.<\/p>\n<p>Con respecto a este &uacute;ltimo punto, las autoras describen las m&uacute;ltiples formas en las que la violencia sexual es empleada por los actores armados. Entre ellas se&ntilde;alan c&oacute;mo a trav&eacute;s de la violaci&oacute;n buscan expulsar a las personas de sus tierras o disuadirlas de que luchen ante el Estado para la devoluci&oacute;n de las mismas. En el caso de las mujeres afrocolombianas, que han adquirido particular visibilidad a partir su activa resistencia frente a la realizaci&oacute;n de megaproyectos energ&eacute;ticos y mineros, ese activismo es castigado tanto por los objetivos que persigue como por el cuestionamiento que implica a los roles tradicionales de g&eacute;nero. As&iacute;, las autoras concluyen que la &lsquo;feminizaci&oacute;n&rsquo; de los movimientos de v&iacute;ctimas y de derechos humanos, y el respaldo que han tenido gracias a medidas de protecci&oacute;n como las emitidas por la Corte Constitucional, pueden contribuir, parad&oacute;jicamente, a una mayor exposici&oacute;n a la violencia sexual.<\/p>\n<p>La alta presencia de la Fuerza P&uacute;blica en zonas aleda&ntilde;as a los territorios ind&iacute;genas para proteger las inversiones y el personal de empresas que participan en proyectos energ&eacute;ticos ha deteriorado las condiciones de seguridad de las poblaciones. En lo referente a violencia sexual, organizaciones ind&iacute;genas han reportado raptos y violaciones de mujeres por parte de integrantes del Ej&eacute;rcito Nacional, siendo las principales v&iacute;ctimas menores entre 11 y 16 a&ntilde;os de edad. <i>&ldquo;En cuanto a las modalidades de violencia sexual, la violaci&oacute;n ocup&oacute; un lugar central en los relatos. En otros fue frecuente la ocurrencia de actos como manoseos, tocamientos o desnudez forzada por parte de los agentes del Estado colombiano&rdquo;,<\/i> reza el informe.<\/p>\n<p>Las autoras destacan la gravedad del llamado &lsquo;enamoramiento&rsquo;, mediante el cual los distintos actores armados buscan obtener informaci&oacute;n estrat&eacute;gica sobre el enemigo. Para tal fin someten a mujeres y menores de edad a pr&aacute;cticas de coerci&oacute;n y control que van acompa&ntilde;adas de violencia sexual. Adem&aacute;s de derivar en embarazos no deseados y en la transmisi&oacute;n de ETS a mujeres ind&iacute;genas, conlleva la estigmatizaci&oacute;n de ellas tanto por sus comunidades como por los grupos armados, quienes suelen declararlas objetivos militares. El informe se&ntilde;ala que el a&ntilde;o pasado, en el departamento de Arauca (que se encuentra ubicado en el oriente del pa&iacute;s y limita con Venezuela), fueron asesinadas 12 mujeres por tener &lsquo;v&iacute;nculos sentimentales&rsquo; con soldados. Al respecto, el relato de un l&iacute;der de la regi&oacute;n citado en el documento es rotundo: <i>&ldquo;las mujeres son enamoradas y utilizadas y los asesinatos tienen lugar en el contexto de esa utilizaci&oacute;n [&#8230;] Como al soldado le da miedo ingresar a esos sitios donde est&aacute;n los otros, la informaci&oacute;n la traen de ellas, las enamoran y ni siquiera les pagan. Esa es la &lsquo;inteligencia&rsquo; del Ej&eacute;rcito&rdquo;. <\/i><\/p>\n<p>Lo anterior se ve agravado por los m&uacute;ltiples obst&aacute;culos en el acceso a la justicia que enfrentan ind&iacute;genas y afrocolombianas. Seg&uacute;n el informe, en algunos grupos ind&iacute;genas las dificultades empiezan por la escasa informaci&oacute;n sobre derechos e incluso por el desconocimiento de que la violencia sexual es tipificada como delito en el pa&iacute;s. La verg&uuml;enza asociada a estas agresiones, el bajo nivel educativo, el miedo a las respuestas de los actores armados, entre otros, son factores que convergen y contribuyen a mantener en silencio dicha violencia. Las mujeres que deciden denunciar tales agresiones se enfrentan a mayor estigmatizaci&oacute;n en funci&oacute;n de su raza o su pertenec&iacute;a &eacute;tnica, a la falta de garant&iacute;as en los procedimientos para establecer las denuncias e incluso a la normalizaci&oacute;n de la violencia sexual a nivel institucional, afirman las autoras. Dicha normalizaci&oacute;n se extiende incluso a los servicios de salud, donde no es inusual que los embarazos de ni&ntilde;as menores de 14 a&ntilde;os sean atendidos de forma rutinaria, sin indagar la posibilidad de abuso sexual pese a que ellas se encuentran por debajo de la edad m&iacute;nima legal de consentimiento para tener relaciones sexuales.<\/p>\n<p>Aunque el panorama resulta sombr&iacute;o, las autoras destacan el momento coyuntural de negociaci&oacute;n de la paz entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que se lleva a cabo desde 2012 en La Habana, Cuba. De concretarse los acuerdos, es claro que el conflicto armado no llegar&iacute;a a su fin, puesto que involucra a otros actores armados como guerrillas, sucesores de grupos paramilitares y narcotraficantes. No obstante, podr&iacute;a constituir un punto de inflexi&oacute;n en el desescalamiento de la violencia y de las vulneraciones de derechos humanos conexas.<\/p>\n<p>En este sentido, el balance presentado por la Mesa de Trabajo &ldquo;Mujer y Conflicto Armado&rdquo; es positivo, aunque no est&aacute; exento de cr&iacute;ticas. Para empezar, las autoras reconocen el eco que han tenido algunas propuestas de organizaciones sociales para posicionar los impactos particulares de la violencia sociopol&iacute;tica en la vida de las mujeres. Entre ellas cabe destacar la designaci&oacute;n de dos mujeres en calidad de negociadoras plenipotenciarias en la mesa de di&aacute;logo de La Habana. Aunque en el seno del movimiento de mujeres las opiniones sobre los alcances de dicha designaci&oacute;n difieren, &eacute;sta puede contribuir al reconocimiento de las mujeres no s&oacute;lo como v&iacute;ctimas sino tambi&eacute;n como sujeto pol&iacute;tico activo en la construcci&oacute;n de paz. Por otro lado, el informe celebra la creaci&oacute;n de una subcomisi&oacute;n de g&eacute;nero que asegure la perspectiva de derechos de las mujeres en los acuerdos a los que eventualmente lleguen FARC y gobierno. Tambi&eacute;n consideran positiva la respuesta de las organizaciones de mujeres a nivel nacional, que pese a su heterogeneidad y diferencias, han logrado articularse y trabajar de forma conjunta en torno a esta oportunidad de avanzar en la resoluci&oacute;n de una crisis humanitaria que cumple varias d&eacute;cadas.<\/p>\n<p>Lo que no resulta muy esperanzador es el tratamiento dado a la violencia sexual en la mesa de negociaciones. Al respecto Pilar Rueda Jim&eacute;nez, una de las autoras, afirma que si bien la violencia sexual suele generar rechazo colectivo, el tratamiento institucional y social de las v&iacute;ctimas no ha sido el adecuado. Esto se evidenciar&iacute;a en el proceso de negociaci&oacute;n de La Habana, donde <i>&ldquo;este crimen y otros de lesa humanidad como el reclutamiento y uso il&iacute;cito de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes, frecuentemente asociado a la violencia sexual, est&aacute;n siendo usados m&aacute;s con fines de propaganda que con el inter&eacute;s de prevenirlos y sancionarlos&rdquo;.<\/i> En opini&oacute;n de Rueda Jim&eacute;nez <i>&ldquo;se ha buscado responsabilizar a la guerrilla de tener la mayor responsabilidad en los casos de violencia sexual&rdquo;,<\/i> desconociendo la evidencia aportada por numerosas investigaciones respecto al papel de las Fuerzas Armadas al respecto. Asimismo, las FARC se han mostrado renuentes a reconocer su responsabilidad en la comisi&oacute;n de estos delitos.<\/p>\n<p>Aunque las negociaciones con las FARC han avanzado hasta un punto nunca antes visto en el pa&iacute;s, distan de estar pr&oacute;ximas a concluir, por lo que el tratamiento dado a la violencia sexual a&uacute;n puede cambiar. Es por ello que, adem&aacute;s del reconocimiento de las propias responsabilidades, las autoras se&ntilde;alan la importancia de que estos delitos sean tratados en su complejidad en la mesa de negociaciones, considerando que las v&iacute;ctimas tambi&eacute;n se encuentran en las filas de los actores armados y que seg&uacute;n lo relatado por ni&ntilde;as y ni&ntilde;os vinculados a grupos ilegales, varios de ellos decidieron unirse a la guerra como un modo evadir situaciones de violencia intrafamiliar y violencia sexual en sus familias y comunidades.<\/p>\n<p><i>&ldquo;El Estado, la sociedad y los actores armados tienen una deuda hist&oacute;rica con las mujeres, las ni&ntilde;as y las adolescentes, que puede ser saldada reconociendo la violencia sexual como el crimen que evidencia de forma m&aacute;s precisa las relaciones inequitativas de poder, y el uso abusivo del poder masculino en la casa y en la guerra&rdquo;,<\/i> concluyen las autoras.<\/p>\n<p><a href=\"\/uploads\/arquivo\/XII%20Informe%20Mesa%20Mujer%20y%20Conflicto%20Armado.pdf\">Haga clic aqu&iacute; para descargar el <\/a><i><a href=\"\/uploads\/arquivo\/XII%20Informe%20Mesa%20Mujer%20y%20Conflicto%20Armado.pdf\">XII Informe sobre violencia sociopol&iacute;tica contra mujeres, j&oacute;venes y ni&ntilde;as en Colombia. Violencia sexual en el marco del conflicto armado: una mirada diferencial<\/a>.<\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Informe analiza el impacto de la violencia sociopol\u00edtica en Colombia en mujeres ind\u00edgenas y afrocolombianas, aborda los cruces con la violencia sexual y hace un balance de lo que han significado los di\u00e1logos de paz entre el gobierno y las FARC para los derechos de las mujeres.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1018","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias-clam"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>\u00bfUna coyuntura favorable? - CLAM - ES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"\u00bfUna coyuntura favorable? - CLAM - ES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Informe analiza el impacto de la violencia sociopol\u00edtica en Colombia en mujeres ind\u00edgenas y afrocolombianas, aborda los cruces con la violencia sexual y hace un balance de lo que han significado los di\u00e1logos de paz entre el gobierno y las FARC para los derechos de las mujeres.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"CLAM - ES\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-03-10T03:00:00+00:00\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"fw2\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"fw2\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/\",\"url\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/\",\"name\":\"\u00bfUna coyuntura favorable? - CLAM - ES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website\"},\"datePublished\":\"2015-03-10T03:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"In\u00edcio\",\"item\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"\u00bfUna coyuntura favorable?\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/\",\"name\":\"CLAM - ES\",\"description\":\"S\u00f3 mais um site CLAM - Centro Latino-Americano em Sexualidade e Direitos Humanos sites\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010\",\"name\":\"fw2\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"fw2\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/clam.fw2web.com.br\"],\"url\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/author\/fw2\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"\u00bfUna coyuntura favorable? - CLAM - ES","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"\u00bfUna coyuntura favorable? - CLAM - ES","og_description":"Informe analiza el impacto de la violencia sociopol\u00edtica en Colombia en mujeres ind\u00edgenas y afrocolombianas, aborda los cruces con la violencia sexual y hace un balance de lo que han significado los di\u00e1logos de paz entre el gobierno y las FARC para los derechos de las mujeres.","og_url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/","og_site_name":"CLAM - ES","article_published_time":"2015-03-10T03:00:00+00:00","author":"fw2","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"fw2","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/","url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/","name":"\u00bfUna coyuntura favorable? - CLAM - ES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website"},"datePublished":"2015-03-10T03:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/una-coyuntura-favorable\/1018\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"In\u00edcio","item":"https:\/\/clam.org.br\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"\u00bfUna coyuntura favorable?"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website","url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/","name":"CLAM - ES","description":"S\u00f3 mais um site CLAM - Centro Latino-Americano em Sexualidade e Direitos Humanos sites","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/clam.org.br\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010","name":"fw2","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g","caption":"fw2"},"sameAs":["https:\/\/clam.fw2web.com.br"],"url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/author\/fw2\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1018","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1018"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1018\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1018"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1018"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1018"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}