{"id":1503,"date":"2014-05-28T00:00:00","date_gmt":"2014-05-28T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/clam.fw2web.com.br\/es\/2014\/05\/28\/delito-o-derecho\/"},"modified":"2014-05-28T00:00:00","modified_gmt":"2014-05-28T03:00:00","slug":"delito-o-derecho","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/","title":{"rendered":"Delito o derecho"},"content":{"rendered":"<p>El pasado 10 de mayo se cumplieron 8 a&ntilde;os de la despenalizaci&oacute;n parcial del aborto en Colombia. Para esa fecha en 2006, la Corte Constitucional daba un paso significativo al permitir la interrupci&oacute;n del embarazo cuando este pone en riesgo la salud de las mujeres, cuando el feto presenta malformaciones incompatibles con la vida o cuando es producto de una violaci&oacute;n. En lo sucesivo, sin embargo, el tema ha sido objeto de f<a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/es\/noticias-clam\/conteudo.asp?cod=10894\">uertes pol&eacute;micas a causa de las acometidas de grupos reaccionarios que en varias oportunidades han buscado por v&iacute;a legislativa &ndash;y actualmente a trav&eacute;s de referendo popular&ndash; anular el fallo del Tribunal constitucional<\/a>. Se cuestiona asimismo la ausencia de una pol&iacute;tica institucional que permita garantizar el acceso efectivo a este derecho.<\/p>\n<p>En 2011, <a href=\"http:\/\/www.guttmacher.org\/pubs\/Unintended-Pregnancy-Colombia.pdf\">un estudio del Guttmacher Institute<\/a> estableci&oacute; una l&iacute;nea de base para conocer con mayor exactitud el <a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/es\/noticias-clam\/conteudo.asp?cod=8644\">contexto social del aborto inseguro en Colombia como problema de salud p&uacute;blica y su impacto concreto en la salud y los derechos de las mujeres<\/a>. La investigaci&oacute;n estim&oacute; para 2008 una tasa anual de aborto inducido en el pa&iacute;s de 39 por cada 1000 mujeres, lo que equivale a 400.400 abortos inducidos al a&ntilde;o. De este n&uacute;mero, s&oacute;lo 322 (0,08%) fueron legales, lo que confirma la hip&oacute;tesis de que la mayor&iacute;a de interrupciones inducidas del embarazo no son contempladas por el nuevo orden jur&iacute;dico (sea por sus causas o por falta de acceso al aborto legal). En este sentido, como han se&ntilde;alado diversos estudios, s&oacute;lo la despenalizaci&oacute;n total de esta pr&aacute;ctica lograr&iacute;a una incidencia significativa en la reducci&oacute;n de la mortalidad materna y de otras problem&aacute;ticas asociadas a la clandestinidad del aborto.<\/p>\n<p>En su <a href=\"http:\/\/www.bdigital.unal.edu.co\/4876\/\">tesis de maestr&iacute;a en estudios de g&eacute;nero<\/a>, la investigadora Annika Dal&eacute;n se&ntilde;ala que el impacto que ha tenido la despenalizaci&oacute;n parcial del aborto en Colombia ha sido sobre todo de orden simb&oacute;lico, al relacionarse m&aacute;s con los discursos y los agentes que participan en el debate (como la Corte Constitucional y la Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n), que con la materializaci&oacute;n de este derecho. Dal&eacute;n argumenta que con la despenalizaci&oacute;n el debate se ha reorientado hacia el &aacute;mbito de los derechos, aunque esto no supone necesariamente <i>&ldquo;una actitud progresista ni un avance feminista&rdquo;.<\/i> Prueba de ello ser&iacute;a el peso que ha cobrado la defensa de los derechos de los &ldquo;ni&ntilde;os por nacer&rdquo;, movilizada por los sectores &lsquo;pro-vida&rsquo; con el fin de limitar la autonom&iacute;a de las mujeres.<\/p>\n<p>Desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, la <a href=\"http:\/\/www.despenalizaciondelaborto.org.co\/\">Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres<\/a> (colectivo que re&uacute;ne a varias organizaciones y personas) ha impulsado los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y ha desempe&ntilde;ado una labor destacada en la despenalizaci&oacute;n del aborto en Colombia. En entrevista con el CLAM, Carolina Melo Ar&eacute;valo, polit&oacute;loga y coordinadora de la Mesa, hace un balance de estos 8 a&ntilde;os de despenalizaci&oacute;n parcial del aborto en el pa&iacute;s, destacando los avances, los principales obst&aacute;culos en el acceso efectivo a este derecho, as&iacute; como su impacto en el debate social del tema y el lugar que ocupa en la agenda del movimiento de mujeres.<\/p>\n<p><b>&iquest;Cu&aacute;n profundo ha sido el efecto de la sentencia de la Corte Constitucional? <\/b><\/p>\n<p>La Sentencia de la Corte Constitucional es un referente regional en el tema. La Corte hizo un muy buen trabajo al considerar de forma integral la discusi&oacute;n sobre aborto por causales y al otorgarle a las mujeres la capacidad de autodeterminaci&oacute;n y ejercicio de su derecho a la autonom&iacute;a y a la libertad considerando los est&aacute;ndares internacionales. Esto es importante, porque en Colombia no estamos ante una normativa con ausencias conceptuales. La Sentencia C-355 de 2006 materializa una lucha hist&oacute;rica de las organizaciones de mujeres que empez&oacute; hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os y su capacidad de incidir en las decisiones del pa&iacute;s. Este es un punto de partida importante en el horizonte de la despenalizaci&oacute;n total del aborto. Sin embargo, la distancia que existe entre la norma y su implementaci&oacute;n es muy grande.<\/p>\n<p><b>&iquest;Cu&aacute;les han sido los obst&aacute;culos?<\/b><\/p>\n<p>Una de las principales dificultades tanto en la implementaci&oacute;n de la Interrupci&oacute;n Voluntaria del Embarazo (IVE) como en la demanda de la misma tiene que ver con la transformaci&oacute;n de un delito en un derecho. En t&eacute;rminos conceptuales, es un tr&aacute;nsito que resulta complejo especialmente para los prestadores de servicios de salud, justicia y protecci&oacute;n social, as&iacute; como para las mujeres. Y esto se debe a que el aborto, adem&aacute;s de connotar delito y sanci&oacute;n penal, tambi&eacute;n est&aacute; atravesado por cuestiones culturales, religiosas y simb&oacute;licas que lo condenan. Asumir el aborto como un derecho implica casi un cambio de paradigma en la manera como prestadores de servicios relacionados y mujeres asumen el ejercicio de sus responsabilidades.<\/p>\n<p>A esto se suma el uso del derecho a la objeci&oacute;n de conciencia por parte de los prestadores de servicios de salud. Aunque la Corte Constitucional ha sido clara en establecer c&oacute;mo se garantiza este derecho y cu&aacute;l es el camino para ser un objetor responsable, esto no se cumple en la pr&aacute;ctica. Se observan pactos colectivos de objeci&oacute;n de conciencia, instituciones donde todos los m&eacute;dicos son objetores o donde el director m&eacute;dico lo es y por ende todo el equipo m&eacute;dico. Algunos sectores defienden la objeci&oacute;n de conciencia institucional, cuando eso no tiene ning&uacute;n sentido filos&oacute;fico o normativo. En ocasiones el mal uso de la objeci&oacute;n de conciencia es producto de la ignorancia respecto al significado de este derecho, pero suele ser empleado como un mecanismo para limitar el acceso de las mujeres a servicios de interrupci&oacute;n del embarazo.<\/p>\n<p>En relaci&oacute;n con lo anterior, la falta de informaci&oacute;n sobre la sentencia contin&uacute;a siendo un problema. Los prestadores saben que existe, pero no tienen claro su contenido o c&oacute;mo interpretarlo. El desconocimiento a su vez genera temor entre quienes prestan el servicio, que con frecuencia prefieran negarlo. Asimismo, muchas mujeres ignoran que el aborto por causales es un derecho al que pueden acceder.<\/p>\n<p><b>&iquest;Cu&aacute;les han sido las dificultades con relaci&oacute;n a cada causal reconocida por la Corte?<\/b><\/p>\n<p>Al respecto cabe destacar la comprensi&oacute;n restringida que compartimos en torno a los significados de salud y bienestar. La Corte Constitucional ha dejado claro que las mujeres pueden interrumpir el embarazo cuando &eacute;ste afecta su <b>salud,<\/b> no s&oacute;lo f&iacute;sica, sino tambi&eacute;n mental, emocional, psicol&oacute;gica&hellip; Pese a ello, dicha comprensi&oacute;n de la salud resulta compleja en la pr&aacute;ctica. Las razones relacionadas con la afectaci&oacute;n de la salud mental y emocional son dif&iacute;ciles de argumentar para garantizar el acceso al servicio. Algo similar ocurre con las mujeres, quienes pueden saber que el embarazo est&aacute; afectando su salud en un sentido amplio, pero que se enfrentan a sus propias concepciones de que es un delito o un pecado, as&iacute; como a la estigmatizaci&oacute;n. Todo esto las despoja de su capacidad de tomar decisiones con empoderamiento.<\/p>\n<p>En los casos de <b>violencia sexual,<\/b> el acceso a la justicia constituye un problema estructural, a lo que se suma la baja denuncia de este delito. El Instituto Nacional de Medicina Legal estima que los casos reportados representan el 30% del total. Las mujeres embarazadas producto de una violaci&oacute;n temen ser estigmatizadas y cuando denuncian es frecuente que los prestadores de servicios de justicia asuman que ellas s&oacute;lo lo hacen para poder abortar. Entonces empieza un proceso de revictimizaci&oacute;n en el que se pone en duda el testimonio de las mujeres.<\/p>\n<p>Y en los casos de <b>malformaci&oacute;n fetal,<\/b> la principal barrera tiene que ver con que muchas malformaciones se detectan cuando el embarazo se encuentra avanzado. La Corte Constitucional no estableci&oacute; un l&iacute;mite en la edad gestacional para interrumpir el embarazo, pero en la pr&aacute;ctica el acceso a servicios de IVE despu&eacute;s de la semana 25 es casi imposible. De este modo, el diagn&oacute;stico tard&iacute;o de algunas malformaciones fetales incompatibles con la vida limita el acceso a los servicios de interrupci&oacute;n. Por otro lado, los ex&aacute;menes que permiten diagnosticar algunas de estas malformaciones no est&aacute;n incluidos en el Plan Obligatorio de Salud, por lo que las mujeres deben pagarlos para conocer el diagn&oacute;stico y as&iacute; ejercer su derecho. En otros casos, las entidades que prestan servicios de salud se inventan procedimientos que no existen, como que la IVE debe ser autorizada por una junta m&eacute;dica o avalada por una segunda opini&oacute;n m&eacute;dica. Todo esto contribuye a dilatar el tr&aacute;mite, que a su vez hace m&aacute;s dif&iacute;cil el acceso a la interrupci&oacute;n y que al final constituye una forma de denegaci&oacute;n del servicio.<\/p>\n<p><b>Seg&uacute;n se&ntilde;alan las investigaciones sobre aborto en Colombia, el impacto m&aacute;s significativo de la despenalizaci&oacute;n ha sido simb&oacute;lico, m&aacute;s que en la reducci&oacute;n de la mortalidad materna o del n&uacute;mero de abortos clandestinos. En su opini&oacute;n, &iquest;c&oacute;mo se ha transformado el debate social sobre el tema?<\/b><\/p>\n<p>El debate sobre la despenalizaci&oacute;n del aborto en Colombia se ha dado sobre todo en espacios donde la academia y los saberes m&eacute;dico, jur&iacute;dico y pol&iacute;tico han tenido un protagonismo especial. En este sentido, se ha caracterizado por ser un tema t&eacute;cnico. Las intervenciones que se hicieron ante la Corte Constitucional antes de que fallara al respecto estaban sustentadas en el marco de derechos humanos y en normas internacionales. Para ello era necesario contar con herramientas jur&iacute;dicas s&oacute;lidas. Por su parte, el gremio m&eacute;dico particip&oacute; en calidad de experto en el tema. Aunque hubo organizaciones sociales y del movimiento feminista que participaron en la discusi&oacute;n y que hicieron un trabajo de incidencia de alto nivel, esto fue posible gracias a la experiencia acumulada sobre un tema que en Colombia ha sido planteado desde hace varias d&eacute;cadas, as&iacute; como a que contaban con las herramientas conceptuales para posicionarse en el debate. Esto le ha conferido un estilo caracter&iacute;stico al abordaje del tema en Colombia, que ha llevado a que sean unos actores y no otros los que participan del debate. En este sentido, el aborto y los derechos sexuales y reproductivos a&uacute;n no forman parte de una agenda ciudadana sobre el tema. Si la ciudadan&iacute;a asumiera esto como un tema de derechos, podr&iacute;a limitar el impacto de acciones como el referendo que busca penalizar nuevamente el aborto. As&iacute; fue en Uruguay, donde hubo referendo pero la gente no sali&oacute; a votar.<\/p>\n<p>Con relaci&oacute;n al impacto, yo creo que este ha sido sobre todo medi&aacute;tico, donde ha habido un posicionamiento importante del tema. Sigue siendo algo sobre lo que se habla y hay un sector de opini&oacute;n favorable, integrado por columnistas y periodistas que son respetuosos del tema como derecho. Aunque los medios suelen reconocer el marco normativo sobre aborto y posicionarse desde all&iacute; para producir noticias, tambi&eacute;n persiste un estilo de informar que es polarizado. De hecho, una cr&iacute;tica que se podr&iacute;a hacer a los medios de comunicaci&oacute;n es la manera como informan sobre el tema. No estamos en una fase de decisi&oacute;n respecto a si se aprueba o no la despenalizaci&oacute;n del aborto, sino en otra donde el aborto ya fue despenalizado bajo ciertas circunstancias.<\/p>\n<p>En el caso de las mujeres, no sabr&iacute;a hasta qu&eacute; punto ha influido la vida de aquellas que deciden interrumpir un embarazo. Ser&iacute;a un gran avance si ellas, luego de tomar una decisi&oacute;n al respecto, se fueran m&aacute;s tranquilas a sus casas. En todo caso, nosotras hemos aprendido que las ganancias no se dan s&oacute;lo en t&eacute;rminos num&eacute;ricos. No podemos compararnos con quienes est&aacute;n en contra de este derecho, ya que nos superan en n&uacute;mero. Nuestras ganancias se expresan en lo que esto representa como proyecto, como apuesta en el marco del Estado social de derecho.<\/p>\n<p><b>&iquest;Qu&eacute; efectos ha tenido en las demandas del movimiento de mujeres? &iquest;Cu&aacute;l ha sido su participaci&oacute;n en la implementaci&oacute;n de la IVE?<\/b><\/p>\n<p>En Colombia, somos las mismas organizaciones las que nos movemos en torno a una agenda de derechos sexuales y derechos reproductivos. Las agendas de las organizaciones de mujeres en el pa&iacute;s se han ocupado de temas que est&aacute;n atravesados sobre todo por el conflicto armado. En esa medida, el desplazamiento forzado, la violencia de g&eacute;nero en el marco del conflicto, la prevenci&oacute;n de la violencia contra las mujeres y la participaci&oacute;n pol&iacute;tica han sido los temas que m&aacute;s han ocupado las agendas de las organizaciones de mujeres.<\/p>\n<p>Yo creo que este menor peso de cuestiones relacionadas con derechos sexuales y derechos reproductivos tiene que ver con dos cosas: por un lado, a que todav&iacute;a nos falta dar un salto que permita librarnos del modo en que la sexualidad, el aborto y la anticoncepci&oacute;n son definidos por la religi&oacute;n, la cultura y la tradici&oacute;n, incluso entre las feministas y las personas que est&aacute;n vinculadas a la lucha por los derechos.<\/p>\n<p>Por otro lado, es necesario pensar una agenda m&aacute;s hol&iacute;stica. La violencia contra las mujeres no se reduce a los golpes y la violencia psicol&oacute;gica. La denegaci&oacute;n del derecho a interrumpir un embarazo en los casos contemplados por la Corte tambi&eacute;n se traduce en un ejercicio de violencia. Es importante avanzar en una perspectiva m&aacute;s integral sobre estos temas, en t&eacute;rminos de los lenguajes que empleamos y de como entendemos la agenda de los derechos de las mujeres. Sin embargo, esto no es una tarea f&aacute;cil. Muchas mujeres que participan en procesos organizativos en torno a cuestiones como la violencia, el conflicto armado o la seguridad alimentaria manifiestan su resistencia respecto a la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo. Por eso se&ntilde;alo la importancia de tener una comprensi&oacute;n integral de estos temas. No se trata de defender el aborto porque s&iacute;. El aborto es simplemente un mecanismo m&aacute;s para garantizar nuestros derechos, nuestra dignidad y nuestra libertad.<\/p>\n<p><b>Investigadoras y activistas han criticado que tras 8 a&ntilde;os de la sentencia de la Corte Constitucional no exista una pol&iacute;tica institucional sobre el tema, lo que permitir&iacute;a sortear obst&aacute;culos como los que ha mencionado. &iquest;Qu&eacute; ha pasado al respecto?<\/b><\/p>\n<p>En entidades como el Ministerio de Salud, la Defensor&iacute;a y la Fiscal&iacute;a hay personas comprometidas con el tema, pero a&uacute;n no hay directrices institucionales claras, por lo que los avances en el tema quedan a merced de las voluntades individuales de quienes est&aacute;n al frente de ciertas dependencias.<\/p>\n<p>Cuando sali&oacute; la Sentencia, el Ministerio de Salud, en un intento de reglamentar lo que estableci&oacute; la Corte Constitucional, emiti&oacute; el decreto 4444 de 2006 que traduc&iacute;a la sentencia en t&eacute;rminos operativos pensando en la prestaci&oacute;n de servicios y en llevar a cabo un trabajo de divulgaci&oacute;n y entrenamiento sobre el tema. Sin embargo, el decreto fue anulado por el Consejo de Estado, para quien el Gobierno s&oacute;lo pod&iacute;a ejercer dicha facultad si exist&iacute;a una ley de por medio, tarea que le corresponder&iacute;a al Congreso. Las personas que no son cercanas a estos temas escuchan menciones tanto a la sentencia de la Corte Constitucional como a la anulaci&oacute;n del decreto, y no saben si la despenalizaci&oacute;n est&aacute; vigente o no. Aunque el decreto haya sido anulado, la sentencia todav&iacute;a est&aacute; vigente y le corresponde al Ministerio disponer y vigilar su cumplimiento.<\/p>\n<p>A esto se suma la <a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/es\/noticias-clam\/conteudo.asp?cod=10003\">f&eacute;rrea oposici&oacute;n de la Procuradur&iacute;a General de la Naci&oacute;n, que ha adelantado diferentes acciones para obstaculizar los mecanismos de reglamentaci&oacute;n de la sentencia<\/a>, lo que ha supuesto retrocesos en el establecimiento de las certidumbres necesarias para que los prestadores de servicios de salud garanticen la IVE. En este sentido vemos que adem&aacute;s de las barreras culturales y estructurales, de los problemas de informaci&oacute;n, de las fallas en la preparaci&oacute;n de los profesionales de salud y del paradigma del aborto como delito y pecado, tambi&eacute;n enfrentamos el influjo institucional de la Procuradur&iacute;a. Esta entidad ha sido un actor protag&oacute;nico en este proceso, con una agenda institucional orientada a obstaculizar este y otros temas relacionados con los derechos sexuales y los derechos reproductivos. Todos estos obst&aacute;culos hacen que el escenario para garantizar la interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo sea dif&iacute;cil.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A 8 a\u00f1os del fallo que despenaliz\u00f3 parcialmente el aborto en Colombia, sin una pol\u00edtica institucional que lo respalde, la sombra de la ilegalidad contin\u00faa acechando la labor de prestadores de servicios de salud y la conciencia de las propias mujeres, observa Carolina Melo Ar\u00e9valo, coordinadora de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1504,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1503","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Delito o derecho - CLAM - ES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Delito o derecho - CLAM - ES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"A 8 a\u00f1os del fallo que despenaliz\u00f3 parcialmente el aborto en Colombia, sin una pol\u00edtica institucional que lo respalde, la sombra de la ilegalidad contin\u00faa acechando la labor de prestadores de servicios de salud y la conciencia de las propias mujeres, observa Carolina Melo Ar\u00e9valo, coordinadora de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"CLAM - ES\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2014-05-28T03:00:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"129\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"130\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"fw2\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"fw2\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"15 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/\",\"url\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/\",\"name\":\"Delito o derecho - CLAM - ES\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg\",\"datePublished\":\"2014-05-28T03:00:00+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg\",\"width\":129,\"height\":130},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"In\u00edcio\",\"item\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Delito o derecho\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/\",\"name\":\"CLAM - ES\",\"description\":\"S\u00f3 mais um site CLAM - Centro Latino-Americano em Sexualidade e Direitos Humanos sites\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010\",\"name\":\"fw2\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"fw2\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/clam.fw2web.com.br\"],\"url\":\"https:\/\/clam.org.br\/es\/author\/fw2\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Delito o derecho - CLAM - ES","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Delito o derecho - CLAM - ES","og_description":"A 8 a\u00f1os del fallo que despenaliz\u00f3 parcialmente el aborto en Colombia, sin una pol\u00edtica institucional que lo respalde, la sombra de la ilegalidad contin\u00faa acechando la labor de prestadores de servicios de salud y la conciencia de las propias mujeres, observa Carolina Melo Ar\u00e9valo, coordinadora de la Mesa por la Vida y la Salud de las Mujeres.","og_url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/","og_site_name":"CLAM - ES","article_published_time":"2014-05-28T03:00:00+00:00","og_image":[{"width":129,"height":130,"url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"fw2","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"fw2","Tiempo de lectura":"15 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/","url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/","name":"Delito o derecho - CLAM - ES","isPartOf":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg","datePublished":"2014-05-28T03:00:00+00:00","author":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#primaryimage","url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg","contentUrl":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg","width":129,"height":130},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/delito-o-derecho\/1503\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"In\u00edcio","item":"https:\/\/clam.org.br\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Delito o derecho"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#website","url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/","name":"CLAM - ES","description":"S\u00f3 mais um site CLAM - Centro Latino-Americano em Sexualidade e Direitos Humanos sites","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/clam.org.br\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/fbd9a86032bf7479f94b0ded196f1010","name":"fw2","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/clam.org.br\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/c38472c0cdbde82d9b6fcc26adb3779d?s=96&d=mm&r=g","caption":"fw2"},"sameAs":["https:\/\/clam.fw2web.com.br"],"url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/author\/fw2\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2023\/05\/11587_Carolina_Melo_Arevalo.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1503"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1503\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1504"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1503"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/clam.org.br\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}