{"id":1511,"date":"2014-08-20T00:00:00","date_gmt":"2014-08-20T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/clam.fw2web.com.br\/es\/2014\/08\/20\/desnaturalizar-la-violencia\/"},"modified":"2014-08-20T00:00:00","modified_gmt":"2014-08-20T03:00:00","slug":"desnaturalizar-la-violencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/desnaturalizar-la-violencia\/1511\/","title":{"rendered":"Desnaturalizar la violencia"},"content":{"rendered":"<p>En Am&eacute;rica Latina, el acoso sexual callejero ha cobrado creciente importancia en el debate sobre violencia de g&eacute;nero. La producci&oacute;n de noticias sobre el tema, la demanda de leyes y pol&iacute;ticas p&uacute;blicas le pongan fin y la realizaci&oacute;n de investigaciones sobre sus din&aacute;micas dan cuenta de ello. La labor de organizaciones de mujeres y feministas, as&iacute; como de grupos de investigaci&oacute;n en ese sentido ha sido definitiva. Mediante la realizaci&oacute;n de campa&ntilde;as, encuestas y la movilizaci&oacute;n del tema en redes sociales, han denunciado la persistencia y aceptaci&oacute;n social de chiflidos y piropos agresivos y no consentidos y del manoseo a mujeres en el espacio p&uacute;blico. Per&uacute; es uno de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n pionero en iniciativas ciudadanas orientadas a determinar los alcances de esta violencia. Asimismo, dos proyectos de ley, uno en el Congreso y otro anunciado por el Ejecutivo, prometen atender esta problem&aacute;tica y tipificar el acoso sexual callejero.<\/p>\n<p>El abordaje del acoso sexual callejero plantea varias dificultades. Pese a que ocurre en lugares p&uacute;blicos y a que afecta a muchas personas, la mayor&iacute;a de ellas mujeres, es un componente invisible de las interacciones cotidianas, <a href=\"http:\/\/www.redalyc.org\/articulo.oa?id=32514302\">afirma Patricia Gaytan S&aacute;nchez<\/a>, profesora de Sociolog&iacute;a de la Universidad Aut&oacute;noma Metropolitana (UAM) &ndash; Azcapotzalco en M&eacute;xico. La investigadora se&ntilde;ala que la brevedad de su duraci&oacute;n, la ocurrencia en contextos densamente transitados (como el sistema de transporte p&uacute;blico de grandes ciudades) y su encubrimiento bajo la forma de halago, <i>&ldquo;lo hacen aparentemente intangible&rdquo;.<\/i><\/p>\n<p>Este &uacute;ltimo aspecto es uno de los que m&aacute;s dificulta su comprensi&oacute;n como forma de violencia. La naturaleza de buena parte de los actos que integran el acoso sexual callejero, exceptuando tal vez los tocamientos, se ubican en el terreno de lo que el soci&oacute;logo franc&eacute;s Pierre Bourdieu denomin&oacute; &lsquo;violencia simb&oacute;lica&rsquo;: son indirectos en tanto muchas veces no implican una agresi&oacute;n f&iacute;sica, son sutiles, no constituyen una violencia abierta y sus fines de subordinaci&oacute;n no son claramente identificables incluso por muchas de quienes la padecen. Asimismo, son agresiones eufemizadas, de ah&iacute; que no s&oacute;lo son aceptadas, sino incluso celebradas.<\/p>\n<p>Cabe recordar <a href=\"http:\/\/www.lanacion.com.ar\/1684215-mauricio-macri-dijo-que-las-mujeres-disfrutan-de-los-piropos-incluso-de-los-groseros\">las declaraciones de Mauricio Macri<\/a>, jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que durante una entrevista radial en abril de este a&ntilde;o afirm&oacute;: <i>&ldquo;no puede haber nada m&aacute;s lindo [que un piropo], por m&aacute;s que est&eacute; acompa&ntilde;ado de una groser&iacute;a, que te digan qu&eacute; lindo culo que ten&eacute;s, est&aacute; todo bien&rdquo;.<\/i> El dirigente porte&ntilde;o se&ntilde;al&oacute; adem&aacute;s que <i>&ldquo;a aquellas [mujeres] que dicen que no, que se ofenden, no les creo nada&rdquo;.<\/i> Las afirmaciones fueron hechas pocos d&iacute;as despu&eacute;s de la Semana Internacional contra el Acoso Callejero, celebrada entre el 7 y el 13 de abril. En ese marco, la Universidad Abierta Interamericana hab&iacute;a realizado <a href=\"http:\/\/www.infobae.com\/2014\/04\/12\/1556630-acoso-callejero-la-mayoria-las-mujeres-argentinas-se-sienten-intimidadas-la-calle\">una encuesta entre hombres y mujeres de la Ciudad Aut&oacute;noma de Buenos Aires y del Gran Conurbano de Buenos Aires<\/a>, que mostr&oacute; que el 72% de las mujeres encuestadas hab&iacute;an sido acosadas recientemente, y casi el 60% se&ntilde;al&oacute; haberse sentido inc&oacute;moda o intimidada.<\/p>\n<p>La aceptaci&oacute;n social del acoso callejero o el hecho de que &eacute;ste no sea considerado un &lsquo;intolerable&rsquo;, dificulta asimismo la solidaridad con las mujeres acosadas. <a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/ES\/destaque\/conteudo.asp?cod=11488\">En Bogot&aacute;, donde la denuncia de agresiones de este tipo en el sistema masivo de transporte urbano despert&oacute; recientemente la atenci&oacute;n del gobierno distrital<\/a>, varias mujeres han criticado la reacci&oacute;n de los pasajeros y los conductores de los buses quienes, ante el pedido de auxilio, suelen ignorar lo sucedido. La indiferencia se extiende incluso a la autoridad p&uacute;blica, que con frecuencia desestima las denuncias de mujeres acosadas.<\/p>\n<p>Ante el impacto que ha tenido el debate sobre el tema en el pa&iacute;s, particularmente en Bogot&aacute;, el comandante de polic&iacute;a de la capital anunci&oacute; recientemente la puesta en funcionamiento de un grupo &eacute;lite de mujeres polic&iacute;as en el sistema masivo de transporte de la ciudad. Como agentes encubiertas, ellas tienen la tarea de dar celeridad a las denuncias de acoso e identificar a los acosadores. Poco despu&eacute;s del anuncio el grupo captur&oacute; a un hombre por manosear a una menor de edad en uno de los buses, acusado de &lsquo;injuria por v&iacute;a de hecho&rsquo;. Se trata de un crimen excarcelable. Resta saber el curso de esa causa en la Justicia y de qu&eacute; modo se articula esta v&iacute;a punitiva con otros modos de enfrentar el problema y actuar preventivamente.<\/p>\n<p>M&aacute;s all&aacute; de la iniciativa citada, es nulo el reconocimiento legal de esta forma de violencia, as&iacute; como el hecho de que la l&oacute;gica de penalizaci&oacute;n de actos como la masturbaci&oacute;n en lugares p&uacute;blicos suele no abordar las l&oacute;gicas de g&eacute;nero a las que esos actos responden. Al respecto, Mar&iacute;a Francisca Valenzuela, Directora Ejecutiva del <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/ocacchile\/timeline\">Observatorio Contra el Acoso Callejero de Chile (OCAC)<\/a>, <a href=\"http:\/\/cnnchile.com\/noticia\/2014\/08\/06\/exigen-brigada-de-proteccion-para-mujeres-por-acoso-callejero-\">se&ntilde;ala que en ese pa&iacute;s el acoso callejero no es reconocido como una forma de violencia contra las mujeres, sino como un atentado contra el pudor. <\/a><\/p>\n<p>A principios de a&ntilde;o, <a href=\"https:\/\/www.dropbox.com\/s\/eot1fcfpp48daj5\/Informe%20Encuesta%20de%20Acoso%20Callejero%202014%20OCAC%20Chile.pdf\">el OCAC llev&oacute; a cabo la primera encuesta de acoso sexual callejero en Chile<\/a>, en la que participaron 3.089 mujeres y 144 hombres, principalmente de contextos urbanos. El informe se&ntilde;ala que <i>&ldquo;el promedio de edad en que las encuestadas comenzaron a sufrir acoso en las calles es de 14 a&ntilde;os, partiendo desde los 9 o 10 a&ntilde;os y aproximadamente hasta los 20, con picos en los 12 y los 15 a&ntilde;os&rdquo;.<\/i> Lo que muestra que las mujeres son v&iacute;ctimas de acoso callejero desde que son menores de edad, est&aacute;n en etapa escolar y son particularmente vulnerables. M&aacute;s del 90% de las mujeres encuestadas report&oacute; haber sido objeto de silbidos, sonidos de besos, jadeos y miradas lascivas, es decir, aquellos que socialmente suelen pasar como no violentos, pero cuyos efectos reafirman el sometimiento de las mujeres a los hombres. 60% refirieron <i>&ldquo;acercamientos intimidantes&rdquo;,<\/i> es decir, <i>&ldquo;transgresi&oacute;n de los l&iacute;mites prox&eacute;micos habituales en el espacio p&uacute;blico y [&hellip;] contacto f&iacute;sico leve, como tocar la cintura o las manos, hablar al o&iacute;do, entre otras&rdquo;.<\/i> Aproximadamente el 30% report&oacute; formas m&aacute;s graves, como <i>&ldquo;agarrones de senos, trasero o vulva, punteos, que refieren a la presi&oacute;n de genitales sobre el cuerpo de la afectada, [&hellip;] la persecuci&oacute;n a pie o en alg&uacute;n medio de transporte como veh&iacute;culos o bicicletas, y el exhibicionismo o la masturbaci&oacute;n p&uacute;blica&rdquo;.<\/i> Del total de encuestadas, 3,4% manifest&oacute; haber sido violada.<\/p>\n<p>Pese a la gravedad de la situaci&oacute;n y a que en Chile la violencia de g&eacute;nero es un tema que se encuentra en la agenda p&uacute;blica, se&ntilde;ala el informe, las acciones sobre el tema se enfocan en acoso laboral, delitos de violaci&oacute;n, estupro, abuso de menores y violencia dom&eacute;stica. Asimismo, <i>&ldquo;toda agresi&oacute;n con connotaci&oacute;n sexual que ocurra en el espacio o v&iacute;a p&uacute;blica que no sea violaci&oacute;n, no posee un recurso legal o pol&iacute;tica p&uacute;blica que se encargue de educar, formar, asesorar, orientar o en su respectivo caso, sancionar seriamente&rdquo;.<\/i>   Ponerle cifras al acoso callejero ha permitido instalar el tema en la agenda pol&iacute;tica de algunos pa&iacute;ses, de ah&iacute; el importante papel desempe&ntilde;ado por los observatorios ciudadanos en el tratamiento de esta violencia. Su labor cobra a&uacute;n m&aacute;s relevancia en contextos donde la situaci&oacute;n resulta insoluble debido al desconocimiento de la misma por parte de los Estados y al poco inter&eacute;s pol&iacute;tico en investigar el problema, que a su vez redundan en la ausencia de mecanismos para su intervenci&oacute;n y sanci&oacute;n.<\/p>\n<p>El OCAC de Chile, as&iacute; como el <a href=\"http:\/\/ocaccol.wix.com\/copia-de-ocaccol\">Observatorio contra el Acoso Callejero de Colombia (OCACOL)<\/a> son iniciativas inspiradas en el <a href=\"http:\/\/paremoselacosocallejero.com\">Observatorio Ciudadano de Acoso Sexual Callejero del Per&uacute;<\/a>, proyecto patrocinado en sus inicios por la Pontifica Universidad Cat&oacute;lica del Per&uacute; (PUC) y que en la actualidad funciona como centro independiente. En 2013, el Observatorio particip&oacute; en la realizaci&oacute;n de <a href=\"http:\/\/textos.pucp.edu.pe\/pdf\/2678.pdf\">una encuesta nacional de g&eacute;nero, que entre otros aspectos indag&oacute; por el acoso sexual callejero y en la que participaron hombres y mujeres<\/a>. Al respecto se encontr&oacute; que es un fen&oacute;meno predominantemente urbano, que a nivel nacional afecta a siete de cada diez mujeres entre los 18 y 29 a&ntilde;os de edad, pero que en la Lima Metropolitana alcanza a nueve de cada diez mujeres. Asimismo, el acoso callejero es altamente justificado por los encuestados cuando la v&iacute;ctima usa ropa considerada &lsquo;provocativa&rsquo;: <i>&ldquo;del total de encuestados en Lima 8,3% est&aacute; &lsquo;muy de acuerdo&rsquo; y 71,3% est&aacute; &lsquo;de acuerdo&rsquo; con que las mujeres que se visten de determinada forma se exponen a que se les falte al respeto&rdquo;,<\/i> lo que seg&uacute;n los investigadores, evidencia conexiones entre acoso sexual y marcos morales m&aacute;s amplios relacionados con c&oacute;mo debe verse una mujer.<\/p>\n<p>A principios de agosto, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables del Per&uacute; anunci&oacute; el tr&aacute;mite de un proyecto de ley que modifica el C&oacute;digo Penal para tipificar como delito el acoso sexual callejero. Las penas contempladas por la propuesta del Ejecutivo podr&iacute;an ser de hasta tres a&ntilde;os de c&aacute;rcel en casos donde no concurran amenazas o agresiones f&iacute;sicas en la agresi&oacute;n. Las amenazas y la violencia f&iacute;sica ser&iacute;an consideradas agravantes y castigadas hasta con 5 a&ntilde;os de prisi&oacute;n. Las penas podr&iacute;an ser m&aacute;s duras si la v&iacute;ctima es menor de 14 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>El CLAM habl&oacute; con Elizabeth Vallejo, soci&oacute;loga, docente de la PUC y directora del Observatorio Ciudadano de Acoso Sexual Callejero del Per&uacute;. La investigadora abord&oacute; los principales resultados de la encuesta, se refiri&oacute; al debate p&uacute;blico sobre acoso sexual callejero en el Per&uacute;, as&iacute; como a las iniciativas legislativas que cursan sobre el tema.<\/p>\n<p><b>&iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; la idea de hacer una encuesta sobre acoso sexual callejero en Per&uacute;? <\/b><\/p>\n<p>Durante su primer a&ntilde;o, en 2012, el Observatorio tuvo financiamiento de la Pontifica Universidad Cat&oacute;lica del Per&uacute;, donde soy docente. En 2013, el Instituto de Opini&oacute;n P&uacute;blica de la PUC iba a llevar a cabo una encuesta nacional de g&eacute;nero, con indicadores comparados respecto a otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Dicha encuesta ten&iacute;a preguntas fijas, pero permit&iacute;a la inclusi&oacute;n de otras. Nos invitaron a participar como Observatorio y aprovechamos para incluir preguntas sobre acoso sexual callejero. Por primera vez en el Per&uacute; se cont&oacute; con informaci&oacute;n estad&iacute;stica sobre el tema con un muestreo serio. Esto contribuy&oacute; a que el tema pasara al &aacute;mbito de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, donde si bien la presi&oacute;n de la gente es importante, contar con datos estad&iacute;sticos puede justificar mejor la necesidad de tomar acciones al respecto.<\/p>\n<p><b>&iquest;Qu&eacute; resultados destaca de la encuesta? <\/b><\/p>\n<p>La encuesta mostr&oacute; que el acoso callejero afecta predominantemente a mujeres j&oacute;venes, entre los 18 y 29 a&ntilde;os de edad. Por cuestiones legales, las encuestas s&oacute;lo pueden ser aplicadas a mayores de 18 a&ntilde;os, pero en el Observatorio contamos con informaci&oacute;n cualitativa como testimonios y entrevistas que muestran que el acoso afecta tambi&eacute;n a menores de edad. Algunas mujeres relatan haber sido v&iacute;ctimas de acoso desde los 9, 10 u 11 a&ntilde;os de edad; es decir, cuando ellas empiezan a identificarse y ser identificadas no como ni&ntilde;as sino como mujeres. Al cruzar la informaci&oacute;n cuantitativa con la cualitativa observamos que este problema afecta a gente muy joven. A menor edad (pubertad, adolescencia, juventud), el acoso callejero puede ser m&aacute;s frecuente.<\/p>\n<p>Las pr&aacute;cticas m&aacute;s reportadas por las mujeres son silbidos, comentarios y ruidos de besos. Una pregunta de la encuesta apuntaba a medir cu&aacute;n toleradas eran estas pr&aacute;cticas. Indagaba acerca de qu&eacute; pr&aacute;cticas la gente consideraba que merecer&iacute;an ser castigadas. Las miradas y los silbidos, entre otras, eran toleradas por la gente, pero frente a los tocamientos la gente coincid&iacute;a en que fueran sancionados. En entrevistas tambi&eacute;n hemos observado esta delimitaci&oacute;n entre pr&aacute;cticas m&aacute;s toleradas y menos toleradas. Las primeras con frecuencia son justificadas e incluso esperadas por las propias mujeres, porque muchas mujeres han aprendido que son formas de valorar su belleza. A algunas les han ense&ntilde;ado que si nunca las silbaban en la calle eran &lsquo;feas&rsquo;. La apreciaci&oacute;n de la propia belleza pod&iacute;a depender de los comentarios de los hombres, por lo que muchas mujeres, no todas, valoraban los silbidos y los piropos. A muchas otras les molesta. Las pr&aacute;cticas m&aacute;s rechazadas tanto por hombres como por mujeres son los tocamientos, el exhibicionismo y la masturbaci&oacute;n p&uacute;blica.<\/p>\n<p><b>&iquest;C&oacute;mo ha sido el debate sobre el tema en el Per&uacute;? <\/b><\/p>\n<p>Hasta hace dos a&ntilde;os casi nadie usaba el t&eacute;rmino &lsquo;acoso sexual callejero&rsquo;. Su uso es reciente y ha contribuido a cambiar el tratamiento del tema en el debate p&uacute;blico y en medios de comunicaci&oacute;n. Los piropos, por ejemplo, han tenido una connotaci&oacute;n rom&aacute;ntica, que incluso justifica el acoso. Sin embargo, recientemente han sido cuestionados en la medida en que se les ha otorgado un sentido m&aacute;s relacionado con la violencia contra las mujeres. A esto ha contribuido el trabajo que hemos adelantado en el Observatorio Ciudadano de Acoso Sexual Callejero. Desde su creaci&oacute;n, en 2012, iniciamos un trabajo en redes sociales que despert&oacute; el inter&eacute;s en el tema por parte de varias personas y medios de comunicaci&oacute;n. Denunciamos el abordaje superficial del tema por parte de medios de comunicaci&oacute;n, que banalizaban las formas m&aacute;s aceptadas de acoso callejero al tratarlo como algo divertido. En algunos casos las denuncias fueron presentadas ante la Sociedad Nacional de Radio y Televisi&oacute;n, que puede multar con severidad a los medios que incurran en faltas. Esto ha contribuido a&uacute;n m&aacute;s a la discusi&oacute;n del tema. Pese a que varios medios son de mala calidad, actualmente emplean m&aacute;s el t&eacute;rmino y se cuidan del tratamiento dado al acoso callejero. Yo creo que el tema ya se posicion&oacute; en el debate p&uacute;blico y no creo que vaya a haber un retroceso al respecto.<\/p>\n<p>Pero frente a las pr&aacute;cticas menos toleradas como los tocamientos circula en medios de comunicaci&oacute;n un discurso que trata a los agresores como enfermos y que justifica dichas violencias. Con frecuencia psic&oacute;logos y psiquiatras son invitados a hablar en programas de televisi&oacute;n y concluyen que estos hombres tienen alg&uacute;n tipo de patolog&iacute;a. Como soci&oacute;loga y desde el Observatorio hemos cuestionado estas afirmaciones. Sin llevar a cabo tests no es posible determinar que alguien est&eacute; enfermo. Asimismo, creemos que este discurso sirve para justificar a estos hombres al sugerir que, como est&aacute;n enfermos, merecen compasi&oacute;n y recibir tratamiento psicol&oacute;gico en lugar de ir a la c&aacute;rcel, cuando es el caso. En Internet hay foros de hombres que dan indicaciones respecto a las mejores rutas y horarios del transporte urbano para tocar mujeres, as&iacute; como aquellas en que es mejor no hacerlo. Son pr&aacute;cticas calculadas. No se trata de hombres que hayan sucumbido a sus impulsos, como muchas veces son representados. Esto no quiere decir que no haya gente con alguna patolog&iacute;a, pero los m&eacute;dicos no pueden hacer diagn&oacute;sticos por televisi&oacute;n. Adem&aacute;s, cuando se patologizan estos comportamientos se los individualiza y se le quita peso a la posibilidad de cambio social. Es un problema grande, pero se desplaza la atenci&oacute;n y se oculta el hecho de que existen estructuras que favorecen este tipo de violencias. No se trata pues del problema de unos &lsquo;enfermos&rsquo;.<\/p>\n<p><b>Recientemente el gobierno anunci&oacute; un proyecto de ley sobre acoso sexual callejero. &iquest;C&oacute;mo se involucr&oacute; en el tema? <\/b><\/p>\n<p>De las redes sociales y los medios de comunicaci&oacute;n el tema pas&oacute; al &aacute;mbito de la pol&iacute;tica. La congresista Rosa Mavila se reuni&oacute; con nosotros y present&oacute; un proyecto de ley sobre el tema. Al poco tiempo, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables formul&oacute; tambi&eacute;n una propuesta a nombre del Ejecutivo para ser tramitada en el Congreso. Yo creo que ante la visibilidad que ha adquirido el tema, el Ministerio vio la importancia de tomar medidas en el asunto, lo cual me parece importante. Aunque medi&aacute;ticamente le han concedido mayor importancia a la propuesta del Ejecutivo, es m&aacute;s completo el proyecto de ley de la congresista, ya que especifica de forma detallada los &aacute;mbitos y definiciones de acoso sexual callejero. En su formulaci&oacute;n fueron involucradas organizaciones feministas y funcionarios del Ministerio de Educaci&oacute;n. La entonces asesora de Mavila era una feminista. Fue un trabajo muy bien hecho. Hace poco se&ntilde;alaron que la propuesta del gobierno ser&iacute;a complementaria de la presentada por Mavila.<\/p>\n<p><b>Se ha cuestionado el &eacute;nfasis punitivo que suelen tener las leyes que combaten la violencia contra las mujeres, as&iacute; como la efectividad de crear nuevos delitos. &iquest;En qu&eacute; casos el proyecto de ley del Ejecutivo contempla la tipificaci&oacute;n del acoso callejero como delito? &iquest;Qu&eacute; desaf&iacute;os entra&ntilde;a? <\/b><\/p>\n<p>El proyecto de la congresista Mavila tiene un enfoque preventivo e involucra en su implementaci&oacute;n al Ministerio de Educaci&oacute;n. Sin embargo, tambi&eacute;n reconoce algunos comportamientos como faltas m&aacute;s que como delitos. La mayor parte de las sanciones previstas consisten en multas y trabajo comunitario. Los delitos suelen referirse a agresiones contra menores de edad o a casos de tocamientos, masturbaci&oacute;n p&uacute;blica y exhibicionismo, los cuales ya figuran en el C&oacute;digo Penal como actos contra el pudor y delitos contra la libertad sexual. No obstante, de ser aprobada, nadie sabe c&oacute;mo se aplicar&iacute;a la ley en la vida real. Uno de los problemas es que la gente no suele denunciar, por lo que veo dif&iacute;cil que las mujeres vayan a una comisar&iacute;a a denunciar miradas, silbidos, etc. Pese a ello, considero importante que el Estado reconozca su inter&eacute;s en el tema, que le diga a las mujeres que se preocupa por ellas y que se comprometa a abordar el problema. Por otro lado, la ley puede tener un efecto disuasivo. As&iacute; que, m&aacute;s que meter m&aacute;s gente a la c&aacute;rcel, la idea es que la sociedad entienda que estas pr&aacute;cticas constituyen faltas o delitos; sobre todo porque algunas personas se aprovechan de la situaci&oacute;n de impunidad para cometerlas. Incluso algunas mujeres que han amenazado a sus agresores con denunciarlos han visto c&oacute;mo se r&iacute;en en su cara. Por ello, me parece importante afirmar p&uacute;blicamente que este tipo de conductas no deben ser aceptadas y que el Estado protege a las mujeres. No queremos que se empiece a meter a la c&aacute;rcel a una persona por andar mirando a otra, pero s&iacute; que se la disuada de hacerlo. Por esto estamos a favor de la ley. Obviamente hay agresiones que s&iacute; deben ser castigadas, como el tocamiento de las mujeres.<\/p>\n<p><b>&iquest;Cu&aacute;l cree que ser&aacute; el futuro de los proyectos de ley? <\/b><\/p>\n<p>A&uacute;n es temprano para saber si los proyectos van a ser aprobados o no. El Congreso es muy machista y resulta preocupante ver en manos de qui&eacute;n va a quedar la discusi&oacute;n. Creo que el saldo m&aacute;s importante de lo que est&aacute; sucediendo es la discusi&oacute;n del tema. Este es el momento del debate y supongo que a partir de all&iacute; se ir&aacute; afinando la legislaci&oacute;n al respecto.<\/p>\n<p><b>Algunos gobiernos de la regi&oacute;n han propuesto medidas para frenar este tipo de violencias, entre ellas la implementaci&oacute;n de vagones del metro o buses exclusivos para mujeres o la creaci&oacute;n de una brigada de polic&iacute;as no uniformadas en el sistema masivo de transporte. &iquest;C&oacute;mo ve este tipo de medidas? <\/b><\/p>\n<p>En alg&uacute;n momento se busc&oacute; implementar los vagones de metro exclusivos. Nosotros nos hemos opuesto por el mensaje que transmite. Estar&iacute;amos ratificando que los hombres no pueden controlarse y por ello es necesario separarlos. Por el contrario, creemos que los hombres pueden cambiar. Tambi&eacute;n creemos en la importancia de que las mujeres aprendan a usar los canales de denuncia e inclusive hagan uso de la autodefensa. Es importante que ante una situaci&oacute;n de acoso se le exija al hombre que no lo haga y, si es necesario, gritar. En Per&uacute; hay protocolos para la denuncia de estos casos en el transporte urbano, as&iacute; que es importante usarlos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Registrar el acoso sexual en espacios p\u00fablicos como una forma de halago es un modo de encubrir la subordinaci\u00f3n de g\u00e9nero. Para Elizabeth Vallejo, directora del Observatorio Ciudadano de Acoso Sexual Callejero del Per\u00fa, los medios de comunicaci\u00f3n contribuyen a la banalizaci\u00f3n de la violencia simb\u00f3lica contra las mujeres.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1512,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-1511","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-entrevistas"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.1.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Desnaturalizar la violencia - CLAM - ES<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/desnaturalizar-la-violencia\/1511\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Desnaturalizar la violencia - CLAM - ES\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Registrar el acoso sexual en espacios p\u00fablicos como una forma de halago es un modo de encubrir la subordinaci\u00f3n de g\u00e9nero. 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