{"id":1519,"date":"2015-01-14T00:00:00","date_gmt":"2015-01-14T02:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/clam.fw2web.com.br\/es\/2015\/01\/14\/la-violencia-sexual-como-violencia-politica\/"},"modified":"2015-01-14T00:00:00","modified_gmt":"2015-01-14T02:00:00","slug":"la-violencia-sexual-como-violencia-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clam.org.br\/es\/entrevistas\/la-violencia-sexual-como-violencia-politica\/1519\/","title":{"rendered":"La violencia sexual como violencia pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"<p>Luego de 24 a&ntilde;os del fin de la dictadura militar, el Estado chileno sigue en deuda con las y los sobrevivientes de tortura y violencia sexual en materia de verdad, justicia y garant&iacute;as de protecci&oacute;n. Los nombres de la mayor&iacute;a de los torturadores permanecen ocultos, las condenas por dichos actos se han hecho esperar y, pese a las reiteradas denuncias de estas agresiones y a su documentaci&oacute;n por parte organismos oficiales y civiles, las mujeres que participan en manifestaciones p&uacute;blicas, como las protestas estudiantiles de 2012, <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=qzgUahMwiMI\">siguen siendo objeto de abusos sexuales por parte de agentes del Estado<\/a>.<\/p>\n<p>En junio de 2014, el Ministro de Justicia, Jos&eacute; Antonio G&oacute;mez, anunci&oacute; un proyecto de ley que buscar&iacute;a incluir el delito de tortura en el C&oacute;digo Penal chileno. Ante esto, <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/iran3037\/timeline\">la Asociaci&oacute;n de Memoria y Derechos Humanos &lsquo;Venda Sexy&rsquo;<\/a> (nombre con el que se conoce a uno de los centros de detenci&oacute;n y tortura que oper&oacute; durante la dictadura) le exigi&oacute; al gobierno atender las recomendaciones internacionales sobre el tema y tipificar la violencia pol&iacute;tica sexual como delito aut&oacute;nomo.<\/p>\n<p>Por otro lado, sobrevivientes y organizaciones sociales instauraron el a&ntilde;o pasado <a href=\"http:\/\/www.chiliveriteetmemoire.org\/spip.php?article374\">la primera querella por violencia pol&iacute;tica sexual.<\/a> Adem&aacute;s de buscar justicia y reparaci&oacute;n, con esta medida exigen al Estado abordar dicha violencia en su especificidad, es decir, como un crimen diferente a otros en cuyas figuras suele ser subsumido y de hecho invisibilizado.<\/p>\n<p>Beatriz Bataszew es feminista y sobreviviente de tortura y violencia pol&iacute;tica sexual en el centro de detenci&oacute;n Venda Sexy. En entrevista con el CLAM habla sobre el lugar que ha ocupado dicha violencia en las investigaciones judiciales y su ingreso en el debate p&uacute;blico. Detalla tambi&eacute;n las estrategias activistas para revertir ese panorama.<\/p>\n<p><b>&iquest;C&oacute;mo ha abordado la justicia chilena las denuncias por violencia sexual durante la dictadura militar?<\/b><\/p>\n<p>Hasta hoy, la justicia chilena no lo ha hecho. <a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/publique\/cgi\/cgilua.exe\/sys\/start.htm?infoid=7959&amp;sid=43\">Organizaciones como la Corporaci&oacute;n Humanas han trabajado con varias querellas de mujeres por detenci&oacute;n, desaparici&oacute;n y ejecuci&oacute;n<\/a>. Pese a que en ellas se han mencionado y verificado las pr&aacute;cticas de violaci&oacute;n, desnudez forzada y otras formas de violencia sexual, los procesos judiciales no han condenado a nadie por ese delito.<\/p>\n<p>Sin embargo, el tratamiento del tema ha evolucionado. En mayo de 2014 hubo un cambio en la estrategia y se empez&oacute; a plantear la violencia pol&iacute;tica sexual como un crimen aut&oacute;nomo, de lesa humanidad y distinto al de tortura. Hasta entonces, la violencia pol&iacute;tica sexual era planteada bajo el r&oacute;tulo de tortura, pero en Chile este delito no est&aacute; tipificado; s&oacute;lo son reconocidos los tratos degradantes, inhumanos, crueles. Los juicios al respecto no han tomado como marco la jurisprudencia internacional.<\/p>\n<p><b>&iquest;Cu&aacute;l es la relevancia de este cambio?<\/b><\/p>\n<p>Al ser consideradas tortura, las agresiones sexuales eran abordadas s&oacute;lo en t&eacute;rminos de violencia, desconociendo la sexualidad de las mujeres como un elemento espec&iacute;fico de la misma y como uno de los mecanismos empleados de manera diferencial por el terrorismo de Estado en hombres y mujeres. Aunque no hay estudios al respecto, <i>grosso modo<\/i> podr&iacute;a decirse que el 95% de las mujeres que estuvimos detenidas o secuestradas y aproximadamente un 10% de los hombres en esa situaci&oacute;n fuimos objeto de violencia pol&iacute;tica sexual. Al plantear la violencia pol&iacute;tica sexual como un crimen aut&oacute;nomo tambi&eacute;n se se&ntilde;ala su especificidad, es decir, que fue ejercida contra las mujeres por ser mujeres. Asimismo, pone de relieve el modo como un poder sexual se expresa en una sociedad desigual como la chilena en el contexto de dictadura.<\/p>\n<p>Ahora bien, tanto en tiempos de paz como de guerra, las mujeres son agredidas sexualmente; pero en contextos de conflicto y situaciones represivas esto se exacerba, sobre todo contra las mujeres que contravinimos normas pol&iacute;ticas y culturales tradicionales. Nosotras rompimos con la divisi&oacute;n de los espacios y la jerarqu&iacute;a entre ellos y salimos al mundo p&uacute;blico. &Eacute;ramos actoras p&uacute;blicas. En el contexto del golpe, donde se asignaba un rol fundamental para las mujeres, correspondiente al espacio privado, a ser madre, esposa y cuidadora, esa actitud fue duramente castigada. Esto se evidenciaba en el lenguaje de los torturadores, donde era muy f&aacute;cil pasar de ser santa a ser puta.<\/p>\n<p>Cuando se&ntilde;alamos esta diferencia de la violencia pol&iacute;tica sexual tambi&eacute;n estamos retomando el legado de las luchas de otras mujeres en el mundo. En los juicios de N&uacute;remberg fue testificada violencia de este tipo contra mujeres de uno y otro bando, pero no fue condenada. Asimismo, hemos examinado experiencias como la del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia, el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, as&iacute; como los debates en la Corte Penal Internacional, la Convenci&oacute;n Bel&eacute;m do Par&aacute;, CEDAW y consideramos que es necesario exigirle al Estado chileno que act&uacute;e de acuerdo a la jurisprudencia internacional. Esto es lo que estamos pidiendo en la actualidad.<\/p>\n<p><b>Durante alg&uacute;n tiempo, la cr&iacute;tica feminista al Derecho Internacional Humanitario se&ntilde;al&oacute; la importancia de reconocer la violencia sexual en contextos de guerra o de conflicto como una forma de tortura, para evidenciar su uso como arma. No obstante, ustedes se&ntilde;alan el riesgo de ocultar el car&aacute;cter de g&eacute;nero de dicha violencia. &iquest;C&oacute;mo proponen resolver esta dificultad a partir de la ley que tipificar&iacute;a dicha violencia? <\/b><\/p>\n<p>Eso forma parte de las discusiones que se est&aacute;n dando en el pa&iacute;s. Nosotras integramos un colectivo llamado Mujeres Sobrevivientes, Siempre Resistentes, y nos orientamos m&aacute;s por esta &uacute;ltima l&iacute;nea. Otras compa&ntilde;eras asumen una postura distinta. Nosotras queremos que se aborde el tema de la violencia, pero tambi&eacute;n el de la sexualidad, y eso ha sido entendido por quienes buscamos la promulgaci&oacute;n de la ley que tipifique el delito de violencia pol&iacute;tica sexual. Hemos recorrido un largo camino <a href=\"https:\/\/www.change.org\/p\/claudia-pascual-grau-queremos-que-la-ministra-pascual-de-sernam-nos-escuche-como-v%C3%ADctimas-de-tortura-sexual-en-dictadura\">pidi&eacute;ndole al Servicio Nacional de la Mujer  (SERNAM) que se haga cargo de esta problem&aacute;tica<\/a> y planteamos que cualquier tipificaci&oacute;n al respecto que se haga en nuestro pa&iacute;s cuente con la participaci&oacute;n y la aprobaci&oacute;n de nosotras, las sobrevivientes. Eso ha sido aceptado. Actualmente tres sobrevivientes estamos trabajando con la Unidad de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y con un grupo de abogados de nuestra confianza. Mi impresi&oacute;n es que la ley que se promulgue va a ser muy cercana a lo que estamos planteando.<\/p>\n<p>El legado de otras luchas al que hac&iacute;a alusi&oacute;n es muy importante en este sentido. En noviembre del a&ntilde;o pasado <a href=\"http:\/\/www.corteidh.or.cr\/docs\/casos\/articulos\/resumen_289_esp.pdf\">la Corte Interamericana de Derechos Humanos emiti&oacute; un fallo en el que declar&oacute; responsable al Estado peruano por la detenci&oacute;n, violaci&oacute;n y tortura de Gladys Carol Espinoza Gonz&aacute;les durante la dictadura de Alberto Fujimori<\/a>. Yo siento que el Estado chileno, que ha hecho muy poco con relaci&oacute;n a la Justicia y a la Verdad, siente que le va llegando la hora de hacerlo, porque si no va a ser cuestionado internacionalmente. Este Estado tiende a mostrarse como muy democr&aacute;tico. El presidente de la Corte Suprema de Chile se&ntilde;al&oacute; hace poco que el Estado estaba en deuda con relaci&oacute;n a los temas de tortura y de violencia sexual. Luego, un juez de la Corte de Apelaciones declar&oacute; que se iba a aplicar la jurisprudencia internacional para que Chile no fuera sancionado por la Corte Interamericana. Tengo la impresi&oacute;n de que Chile est&aacute; buscando responder a eso, pero tambi&eacute;n a la presi&oacute;n que nosotras hemos ejercido como movimiento con gran respaldo de la ciudadan&iacute;a.<\/p>\n<p><b>&iquest;A qu&eacute; atribuye la menor visibilidad que ha tenido dicha violencia, pese a las reiteradas denuncias al respecto y a que el informe de la primera Comisi&oacute;n Valech recog&iacute;a relatos de este tipo, frente a otros cr&iacute;menes cometidos durante la dictadura que han sido investigados? <\/b><\/p>\n<p>Que quede claro que han sido investigados pero no sancionados, porque los realmente sancionados han sido los ejecutados y los desaparecidos. Los investigados no han cumplido penas por dichos cr&iacute;menes, lo que da lo mismo.<\/p>\n<p>Yo creo que hay varias razones. En primer lugar, a que en las declaraciones que d&aacute;bamos era borrado lo que ten&iacute;a que ver con la violencia sexual. Muchas de nosotras hicimos declaraciones en las que manifestamos haber sido objeto de tortura y de violencia pol&iacute;tica sexual desde 1976. Despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os fuimos a buscar los informes judiciales que se hab&iacute;an elaborado a partir de nuestros testimonios y encontramos que no aparec&iacute;a nada de lo que hab&iacute;amos dicho. En su lugar aparec&iacute;a la expresi&oacute;n &ldquo;trato degradante&rdquo;. Tambi&eacute;n hicimos declaraciones en un organismo de la Iglesia cat&oacute;lica chilena que apoy&oacute; a presos y presas pol&iacute;ticas llamado <a href=\"http:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Vicar%C3%ADa_de_la_Solidaridad\">Vicar&iacute;a de la Solidaridad<\/a>. Buscamos estas declaraciones y ocurr&iacute;a algo similar.<\/p>\n<p>Un segundo elemento es que hace 40 a&ntilde;os la violencia sexual hacia las mujeres formaba parte de la cotidianidad. Por ende, muchas mujeres tend&iacute;an a normalizarla y a verla como algo que te pod&iacute;a pasar, sin asumirla en su gravedad. Para muchas mujeres no era algo tan significativo, porque ya ten&iacute;an experiencias anteriores de violencia sexual. El imaginario social de la tortura es masculino: el golpe, la cachetada, la patada, la electricidad&hellip; As&iacute; que esto tend&iacute;a a aparecer como un da&ntilde;o colateral.<\/p>\n<p>En tercer lugar, los sobrevivientes, hasta el d&iacute;a de hoy, no tenemos asesor&iacute;a jur&iacute;dica ni asistencia legal. Estamos sumidos en la m&aacute;s absoluta indefensi&oacute;n. Los abogados con los cuales hemos presentado querellas por tortura y por violencia sexual lo hacen de manera solidaria, as&iacute; que no pueden llevar los casos del conjunto de la poblaci&oacute;n. Y muchos de esos abogados no ten&iacute;an formaci&oacute;n en g&eacute;nero. La justicia, tampoco. Hay muchas razones que se confabulan con esta dificultad, que a su vez se cruza con otras que afectan a las mujeres en materia de acceso a la justicia en cuestiones como violencia intrafamiliar, amenazas, etc&eacute;tera. En este sentido, la violencia pol&iacute;tica sexual no es tan diferente de otras problem&aacute;ticas que han afectado a las mujeres. Lo que pasa es que es una pr&aacute;ctica sistem&aacute;tica. En el caso de violaciones que no tienen un car&aacute;cter pol&iacute;tico, &eacute;stas tambi&eacute;n se enmarcan en patrones hegem&oacute;nicos heterosexuales androc&eacute;ntricos.<\/p>\n<p>Este ha sido un tema dif&iacute;cil de posicionar no s&oacute;lo en tribunales y medios de comunicaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n en organizaciones de derechos humanos. El planteamiento general es que &ldquo;a los hombres tambi&eacute;n nos violentaron&rdquo;. Pero la violencia es distinta. Esta es una lucha que tambi&eacute;n hemos tenido que dar. No obstante, hay que se&ntilde;alar que pese a las dificultades de posicionar la violencia pol&iacute;tica sexual como un crimen aut&oacute;nomo en organizaciones de derechos humanos, se ha logrado. Se ha avanzado en este trabajo.<\/p>\n<p><b>&iquest;C&oacute;mo ingres&oacute; el tema en el debate p&uacute;blico y judicial de Chile? <\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/publique\/cgi\/cgilua.exe\/sys\/start.htm?infoid=7959&amp;sid=43\">Anteriormente hab&iacute;an sido interpuestas querellas donde aparec&iacute;a el tema de la violencia sexual<\/a>, pero en mayo del a&ntilde;o pasado se hizo la primera de ellas por violencia sexual como crimen aut&oacute;nomo. En este caso participaron cuatro compa&ntilde;eras. Dicho proceso est&aacute; en curso. Ha avanzado, pero a&uacute;n no tiene condena. Es preciso esperar la respuesta de la justicia.<\/p>\n<p>Con respecto al modo como ha sido posicionado el tema en el debate p&uacute;blico, yo siento que tambi&eacute;n se produjo un cambio en nosotras. No sabr&iacute;a decir cu&aacute;les son las razones. Nosotras somos mujeres de 60 a&ntilde;os, ya criamos nuestros hijos, estamos consolidadas en nuestras vidas, pero de repente nos juntamos y esto fue como un renacer pol&iacute;tico tambi&eacute;n. Hab&iacute;amos intentado hacerlo antes, porque las mujeres sobrevivientes tenemos un nexo muy profundo. Pero es como si hoy estuvi&eacute;ramos decididas a llevar esto hasta el final. Para muchas de nosotras signific&oacute; recuperarnos como sujetos pol&iacute;ticos. Cuando concedimos las primeras entrevistas sobre el tema, nuestro discurso cambi&oacute; y floreci&oacute; el de la mujer resistente y  empoderada que lucha por la justicia. Esto gener&oacute;, desde mi perspectiva, una gran aceptaci&oacute;n. La gente ten&iacute;a la imagen de la victimizaci&oacute;n, el llanto y el dolor que aunque cierta, es s&oacute;lo una parte de la historia. Nosotras vivimos esa historia porque &eacute;ramos rebeldes y luchadoras. Este cambio en el discurso fue valorado por la poblaci&oacute;n y por los medios de comunicaci&oacute;n. Nosotras llevamos a cabo peque&ntilde;as acciones que convocan. Cosas cotidianas. Los jueces y las autoridades del Estado ya nos conocen, saben qui&eacute;nes somos.<\/p>\n<p><b>&iquest;Qu&eacute; alcances pueden tener las querellas, las reuniones que han sostenido con funcionarios del gobierno y la tipificaci&oacute;n de la violencia pol&iacute;tica sexual? <\/b><\/p>\n<p>En materia de judicializaci&oacute;n queremos que el Estado chileno cumpla su compromiso con la verdad, la justicia y la garant&iacute;a de no repetici&oacute;n. Esa es una reivindicaci&oacute;n insoslayable. Es un derecho que tenemos quienes fuimos torturadas y violentadas sexualmente. No permitiremos algo distinto as&iacute; nos demoremos 40 a&ntilde;os m&aacute;s. Chile no ha alineado su legislaci&oacute;n con los tratados internacionales de derechos humanos. En el pa&iacute;s todav&iacute;a est&aacute; vigente la ley de amnist&iacute;a. Nosotras queremos que esos tratados tengan car&aacute;cter constitucional o supra constitucional. Si la Corte de Apelaciones o la Corte Suprema no aplican la jurisprudencia con relaci&oacute;n a la violencia pol&iacute;tica sexual contra las mujeres, iremos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a la Corte Penal Internacional, o adonde sea necesario. El Estado sabe que lo vamos a hacer. Para nosotras el camino est&aacute; claro. Resta esperar el resultado de la querella de las cuatro compa&ntilde;eras y de las muchas que van a venir.<\/p>\n<p>En la entrevista que sostuvimos con el Ministro de Justicia en diciembre del a&ntilde;o pasado, &eacute;l se comprometi&oacute; p&uacute;blicamente a conformar un equipo jur&iacute;dico, con abogados de nuestra confianza, con perspectiva de g&eacute;nero y con presupuesto para que las mujeres podamos presentar nuestras querellas. Actualmente est&aacute;n trabajando en la conformaci&oacute;n de dicho equipo.<\/p>\n<p>Con respecto a la ley que busca la tipificaci&oacute;n, la encontramos valiosa. En 2012, cuando se hicieron las movilizaciones estudiantiles en Chile, 30 ni&ntilde;as y estudiantes mujeres fueron detenidas y sometidas a violencia sexual por agentes del Estado, por polic&iacute;as. No pas&oacute; nada con ellos. Entonces, as&iacute; como nosotras las mujeres sobrevivientes hemos recibido legados de otras mujeres, para nosotras la tipificaci&oacute;n tambi&eacute;n ser&iacute;a un legado para las mujeres m&aacute;s j&oacute;venes, para que tengan derecho a protestar, a tener vida y opini&oacute;n pol&iacute;tica sin por ello ser objeto de violencia sexual. Sabemos que esto no cambiar&iacute;a sustancialmente la situaci&oacute;n, ya que son necesarios cambios culturales profundos. Tambi&eacute;n es importante que Chile forme en g&eacute;nero a los operadores judiciales, como lo se&ntilde;al&oacute; la Corte IDH a ra&iacute;z del <a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/es\/destaque\/conteudo.asp?cod=10472\">caso de la jueza Atala<\/a>, lo cual no ha hecho. Para la tipificaci&oacute;n estamos exigiendo operadores judiciales que puedan entender las demandas de las mujeres. Creemos que si no se incorpora la perspectiva de g&eacute;nero, no hay posibilidad de que las humanas tengamos derechos humanos.<\/p>\n<p><b>Aparte de este trabajo ustedes avanzan en otras acciones como la recuperaci&oacute;n del inmueble donde funcion&oacute; el centro de tortura &lsquo;Venda Sexy&rsquo;. &iquest;Qu&eacute; otras medidas demandan al Estado? <\/b><\/p>\n<p>En los a&ntilde;os noventa funcion&oacute; en Chile la Comisi&oacute;n Rettig, que expuso la situaci&oacute;n de los detenidos, desaparecidos y ejecutados, pero los nombres de los victimarios quedaron ocultos. Con la Comisi&oacute;n Valech, por ley, los nombres de los victimarios se mantendr&aacute;n ocultos durante 50 a&ntilde;os. De este modo el Estado no est&aacute; dando se&ntilde;ales claras de que est&eacute; por la justicia y contra la impunidad. Esos nombres deben ser p&uacute;blicos. De acuerdo con lo que dicen los tratados internacionales, esa verdad es nuestra, de las personas sobrevivientes.<\/p>\n<p>Por otro lado, Venda Sexy tiene una particularidad: la mayor&iacute;a de los centros de tortura en Chile fueron espacios p&uacute;blicos, pero en este caso, la casa es propiedad privada. Muchos de los otros locales han sido recuperados por el Estado siguiendo una pol&iacute;tica patrimonial de memoria. Cada uno de estos sitios ha adoptado caracter&iacute;sticas propias. Algunos, como <a href=\"http:\/\/villagrimaldi.cl\">Villa Grimaldi<\/a>, se convirtieron en un parque por la paz; otros se transformaron en memoriales. El a&ntilde;o pasado nos entrevistamos con el Ministro de Bienes Nacionales, quien se&ntilde;al&oacute; expl&iacute;citamente el compromiso del Estado en recuperar la casa donde funcion&oacute; Venda Sexy como bien patrimonial. Hay un tema legal y presupuestario relacionado con la propiedad de la casa, que es necesario resolver. Pero el gobierno de Bachelet se comprometi&oacute; a hacer de esa casa un lugar de memoria. Las caracter&iacute;sticas de este sitio ser&iacute;an diferentes, porque nosotros queremos llevar a cabo una construcci&oacute;n de memoria m&aacute;s activa, con visi&oacute;n de futuro. El gran &eacute;xito de los reg&iacute;menes dictatoriales consiste en cercenar la memoria y dejarla mirando hacia atr&aacute;s, hacia las v&iacute;ctimas. Nosotros queremos traer al presente y llevar al futuro la visi&oacute;n que ten&iacute;amos como luchadores pol&iacute;ticos, con proyectos sociales, como personas que seguimos pensando en la necesidad de un cambio profundo de la sociedad. Por ende, creemos que deber&iacute;a ser un espacio que se engarce con las luchas de los movimientos sociales actuales, de las mujeres por los derechos sexuales y reproductivos, el movimiento ecol&oacute;gico, etc&eacute;tera. Queremos establecer una ligaz&oacute;n entre esto y los cambios que, desde nuestra perspectiva, es importante llevar a cabo en el pa&iacute;s, como el cambio de la Constituci&oacute;n a trav&eacute;s de una Asamblea Constituyente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobrevivientes del r\u00e9gimen militar chileno exigen al Estado tipificar la violencia pol\u00edtica sexual como delito distinto al de tortura. 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