{"id":896,"date":"2013-06-20T00:00:00","date_gmt":"2013-06-20T03:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/clam.org.br\/es\/2013\/06\/20\/las-mayores-victimas\/"},"modified":"2013-06-20T00:00:00","modified_gmt":"2013-06-20T03:00:00","slug":"las-mayores-victimas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/clam.org.br\/es\/noticias-clam\/las-mayores-victimas\/896\/","title":{"rendered":"Las mayores v\u00edctimas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i>Por Manuel Alejandro Rodr&iacute;guez Rond&oacute;n<\/i><\/p>\n<p>El reconocimiento de derechos de lesbianas, gays, bisexuales y trans  se ha abierto un importante lugar en el &aacute;mbito jur&iacute;dico de los pa&iacute;ses  latinoamericanos, as&iacute; como en el debate p&uacute;blico sobre ciudadan&iacute;a. Estos  avances no han corrido a la par en todos los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n. Pese a  que algunos parecen m&aacute;s refractarios que otros frente al tema, ser&iacute;a  dif&iacute;cil afirmar que no han sido tocados de alguna manera por estos  cambios. Sin embargo, cabe preguntarse hasta qu&eacute; punto la igualdad  jur&iacute;dica tiene su correlato en una mejor situaci&oacute;n en materia de  derechos y violencias cotidianas; o si estos logros han tenido el mismo  impacto en los grupos reunidos por el acr&oacute;nimo LGBT. Una mirada a la  situaci&oacute;n de las personas trans parece indicar en ambos casos que no es  as&iacute;. Aunque establecer una jerarqu&iacute;a de grados de victimizaci&oacute;n entre  una poblaci&oacute;n y otra no hace sino ofuscar la complejidad de cada  situaci&oacute;n, nutre muy poco el debate y entra&ntilde;a el riesgo de banalizar las  formas de violencia que afectan a los &lsquo;m&aacute;s&rsquo; victimizados; es claro que  la situaci&oacute;n de las personas trans en materia de justicia es la m&aacute;s  delicada y que uno de los agentes que m&aacute;s vulnera sus derechos es el  mismo Estado que en principio les dar&iacute;a reconocimiento.<\/p>\n<p>La investigaci&oacute;n <i><a href=\"http:\/\/www.clam.org.br\/es\/pesquisas\/conteudo.asp?cod=279\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pol&iacute;tica, derechos, violencia y homosexualidad<\/a>,<\/i>  realizada por el CLAM en colaboraci&oacute;n con activistas e instituciones  acad&eacute;micas de la regi&oacute;n, muestra que en ciudades como Bogot&aacute;, Buenos  Aires, Ciudad de M&eacute;xico, C&oacute;rdoba, R&iacute;o de Janeiro, Santiago de Chile, S&atilde;o  Paulo y Recife, la poblaci&oacute;n trans es la m&aacute;s expuesta a diversas formas  de discriminaci&oacute;n y violencia, perpetrada en buena medida por la  polic&iacute;a y otros &oacute;rganos de seguridad del Estado. La encuesta de Bogot&aacute;  (2007) se&ntilde;ala que el maltrato recibido por los entrevistados LGBT al  buscar auxilio policial est&aacute; entre las situaciones de discriminaci&oacute;n m&aacute;s  mencionadas (43,8% de las personas entrevistadas reportaron haberla  padecido). En el caso de las personas trans este porcentaje casi duplica  el promedio (78,7%). El informe correspondiente a Ciudad de M&eacute;xico  (2008), que refiere a la polic&iacute;a (23%) y a la polic&iacute;a judicial (19,2%)  como los agentes m&aacute;s mencionados en materia de discriminaci&oacute;n en el  espacio p&uacute;blico, afirma que <i>&quot;muy por encima de las dem&aacute;s categor&iacute;as,  las personas trans sufren el mayor maltrato y discriminaci&oacute;n por parte  de fuerzas de seguridad: a manos de polic&iacute;as uniformados (45%), guardias  de seguridad (43,7%), polic&iacute;a judicial (36,6%), agentes del ministerio  p&uacute;blico (28,2%), y militares (21%)&quot;.<\/i> En C&oacute;rdoba (2010), la  investigaci&oacute;n mostr&oacute; que a diferencia de lesbianas, gays y bisexuales,  para quienes los niveles de discriminaci&oacute;n <i>&quot;descienden en &aacute;mbitos  donde las interacciones se vuelven menos afectivas y m&aacute;s instrumentales o  burocr&aacute;ticas&quot;, en el caso de las personas trans sucede lo contrario y  que el 61,8% de ellas &quot;report&oacute; haber sufrido maltrato policial o en  comisar&iacute;as&quot;.<\/i> La segunda encuesta de Santiago de Chile (2011) muestra  un panorama similar con porcentajes superiores de discriminaci&oacute;n contra  personas trans por fuerzas de seguridad.<\/p>\n<p>Las agresiones perpetradas por los estados latinoamericanos contra  esta poblaci&oacute;n cubren un amplio espectro, que va desde violencias  simb&oacute;licas (la segregaci&oacute;n de determinadas categor&iacute;as sociales como no  merecedoras de reconocimiento en pie de igualdad con el resto) hasta la  violencia letal, pasando por burlas, insultos, amenazas, agresiones  f&iacute;sicas y sexuales. Si bien el contexto social y pol&iacute;tico de cada pa&iacute;s o  regi&oacute;n dentro de los mismos y la interacci&oacute;n de otras diferencias como  el estatus socioecon&oacute;mico, la adhesi&oacute;n a conductas convencionales de  g&eacute;nero, el color de la piel, la edad o el hecho de ser migrante imprimen  rasgos distintivos, protegen de o exponen a diferentes tipos de  agresiones, en general se observan la recurrencia de detenciones  arbitrarias, dilaci&oacute;n o negaci&oacute;n del acceso a la justicia, as&iacute; como la  revictimizaci&oacute;n de quienes acuden a instancias policiales o judiciales  en busca de protecci&oacute;n de sus derechos, extorsi&oacute;n, restricci&oacute;n a la  libre movilidad en el espacio p&uacute;blico, amenaza y persecuci&oacute;n a l&iacute;deres  de organizaciones sociales, ejecuciones extrajudiciales, entre otros.<\/p>\n<p>Lejos de ser conductas aisladas, estas agresiones forman parte de  patrones sistem&aacute;ticos que se imbrican con elementos propios de cada  contexto. En varios pa&iacute;ses, por ejemplo, persisten marcos legales que  favorecen la discriminaci&oacute;n y la violencia por identidad de g&eacute;nero. La  violencia es tambi&eacute;n a menudo amparada por discursos oficiales, muchas  veces de funcionarios encargados de velar por los derechos humanos. En  contextos de militarizaci&oacute;n la presencia de actores armados al margen de  la ley (guerrillas y paramilitares), carteles de narcotr&aacute;fico y  pandillas amenaza de forma directa la vida de las personas trans, muchas  veces con la connivencia de actores institucionales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/audiencias\/TopicsList.aspx?Lang=es&amp;Topic=32\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">En la audiencia de la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre el derecho a la identidad de las personas trans<\/a> celebrada el 23 de marzo del a&ntilde;o pasado en el marco de la sesi&oacute;n 144 del organismo de la OEA, l&iacute;deres de la <a href=\"http:\/\/www.redlactrans.org.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans (REDLACTRANS)<\/a> abordaron varios de estos aspectos.<\/p>\n<p>Marcela Romero, coordinadora de la Red, se&ntilde;al&oacute; que la expectativa de  vida de las personas trans en la regi&oacute;n es de 30 a 35 a&ntilde;os, debido a la  violencia y ausencia de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y de inclusi&oacute;n social de esta  poblaci&oacute;n. Romero afirm&oacute; que en la regi&oacute;n <i>&ldquo;todav&iacute;a rigen c&oacute;digos de  faltas de dictaduras militares que controlan nuestras vidas, nos  persiguen y criminalizan como personas y ciudadanas&quot;.<\/i> La l&iacute;der  argentina abog&oacute; por la urgente implementaci&oacute;n de legislaci&oacute;n que subsane  la deuda que las democracias de la regi&oacute;n tienen con las personas  trans.<\/p>\n<p>Johanna Esmeralda Ram&iacute;rez, activista guatemalteca, representante de <a href=\"http:\/\/www.reinasdelanoche.org.gt\/web\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Otrans<\/a>  e integrante de la Coalici&oacute;n Internacional de Activistas en Derechos  Humanos, denunci&oacute; que la desaparici&oacute;n de Catherine Michel Barrios en  2010, que se suma a los m&aacute;s de treinta casos de travestis asesinadas o  desaparecidas en dos a&ntilde;os en ese pa&iacute;s, sigue sin ser esclarecida por la  Justicia. Ram&iacute;rez denunci&oacute; c&oacute;mo ella misma fue v&iacute;ctima de persecuci&oacute;n  policial en Quetzaltenango y luego conducida a una c&aacute;rcel de m&aacute;xima  seguridad para varones, donde estuvo expuesta a agresiones sexuales, sin  que hubiese un motivo claro para su detenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s Rivera, activista chileno representante de la <a href=\"http:\/\/transexualesdechile.org\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Organizaci&oacute;n de Transexuales por la Dignidad de la Diversidad (OTD)<\/a>,  denunci&oacute; que luego del terremoto de Chile en 2010, organismos de  atenci&oacute;n de desastres se negaron a atender a personas trans del &lsquo;barrio  rojo&rsquo; de la ciudad de Concepci&oacute;n. Ante el reclamo para que lo hicieran,  uno de los rescatistas argument&oacute; que <i>&quot;primero atend&iacute;an a las personas&quot;.<\/i>  Rivera tambi&eacute;n denunci&oacute; vejaciones a las que son expuestas las personas  trans en los procesos de transexualizaci&oacute;n, as&iacute; como la arbitrariedad  de decisiones judiciales que niegan dichos procesos, como el caso de un  juez que rechaz&oacute; la solicitud de un hombre trans para cambio de sexo  porque <i>&quot;el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola define &quot;hombre&quot; como aquel con la capacidad de fecundar&quot;,<\/i> y el solicitante <i>&quot;era una persona est&eacute;ril&quot;.<\/i><\/p>\n<p>En Honduras, el golpe de Estado que depuso al presidente Manuel  Zelaya en 2009 tuvo graves repercusiones en la situaci&oacute;n de derechos de  la poblaci&oacute;n LGBT. De acuerdo con un <a href=\"http:\/\/www.portalsida.org\/repos\/Informe_Crimenes_de_Odio_Final[1][1].pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">informe de la Fundaci&oacute;n LGTB Arco Iris y el Centro de Investigaci&oacute;n y Promoci&oacute;n de los Derechos Humanos CIPRODEH<\/a>,  en los primeros seis meses la tasa de asesinatos de personas LGBT lleg&oacute;  a ser 5 veces mayor que en los a&ntilde;os anteriores (el informe analiz&oacute; los  cr&iacute;menes de odio entre 2005 y 2009). Esto en un contexto de aumento  general de la delincuencia y la impunidad y de debilitamiento del  sistema judicial, que con el gobierno de facto sufri&oacute; una disminuci&oacute;n de  recursos y personal disponibles para la prevenci&oacute;n e investigaci&oacute;n de  cr&iacute;menes de odio.<\/p>\n<p><i>&quot;La par&aacute;lisis de instituciones de control civil sobre los  militares y los polic&iacute;as, como el Comisionado Nacional de los Derechos  Humanos, CONADEH, y la Fiscal&iacute;a Especial de los Derechos Humanos, y la  creciente militarizaci&oacute;n de la sociedad, sobre todo en la forma de los  toques de queda, ha ofrecido nuevas oportunidades a los agentes del  Estado de cometer cr&iacute;menes de odio. Al momento de terminar la  elaboraci&oacute;n de esta investigaci&oacute;n, comenzaron a aparecer evidencias de  asesinatos pol&iacute;ticos de l&iacute;deres de la comunidad LGBT&quot;,<\/i> se&ntilde;ala el informe.<\/p>\n<p>Transcurridas 48 horas del toque de queda posterior al golpe de  Estado, fueron asesinadas dos personas LGBT en la ciudad de San Pedro  Sula. Una de ellas era una mujer trans, que fue acribillada en la calle  desde un carro sin placas. Si bien la violencia policial ya hab&iacute;a sido  denunciada con anterioridad, durante esta coyuntura aument&oacute; el acoso y  las detenciones ilegales, muchas veces acompa&ntilde;adas por golpes y otras  agresiones. Las personas trans en ejercicio de prostituci&oacute;n, afirma el  informe, fueron las m&aacute;s expuestas a estas situaciones debido a su  exposici&oacute;n en las calles, que eran patrulladas por una Polic&iacute;a  desentendida del cumplimiento de garant&iacute;as constitucionales. El  documento registra, por ejemplo, la existencia de celdas clandestinas en  San Pedro de Sula, custodiadas durante la visita de los autores del  informe por una polic&iacute;a que reconoci&oacute; encerrar travestis y golpearlas  cada noche.<\/p>\n<p>Pese a que organizaciones LGBT de los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n han  denunciado desde hace varios a&ntilde;os estas situaciones a trav&eacute;s de informes  peri&oacute;dicos y a que organismos internacionales como la CIDH han instado a  los Estados a cumplir de manera urgente su deber de investigar los  cr&iacute;menes contra esta poblaci&oacute;n e implementar medidas de prevenci&oacute;n,  persiste la impunidad frente a las denuncias y no existen sistemas de  informaci&oacute;n que permitan el registro y seguimiento adecuado de los  mismos. En este complejo panorama destacan la polic&iacute;a y los organismos  de seguridad del Estado como los agentes que perpetran las formas de  violencia m&aacute;s letales contra la poblaci&oacute;n trans. Colombia no es la  excepci&oacute;n.<\/p>\n<p><b>Omisi&oacute;n policial<\/b><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/colombiadiversa.org\/colombiadiversa\/images\/stories\/que\/3_1_INVESTIGACION\/3_1_1_INFORMES_DERECHOS_HUMANOS\/InformeDDHH_2010_2011\/InfDDHH%202010_2011.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El m&aacute;s reciente informe de Colombia Diversa sobre derechos humanos de personas LGBT<\/a>   se&ntilde;ala que entre 2010 y 2011 fueron denunciados 63 casos de abuso  policial contra esta poblaci&oacute;n, la mayor&iacute;a contra personas trans. A la  fecha de publicaci&oacute;n del informe (2013) s&oacute;lo hab&iacute;an sido investigados  30% de los casos. Entre las conductas m&aacute;s frecuentes de abuso policial,  el informe destaca las agresiones f&iacute;sicas y verbales. Un hecho ocurrido  en 2011 qued&oacute; registrado por las c&aacute;maras de un programa de televisi&oacute;n. <a href=\"http:\/\/www.youtube.com\/watch?v=mSrw70kRSF8\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">En el video se ve a un grupo de polic&iacute;as llegar a un sector de Bogot&aacute; en el que se ejerce la prostituci&oacute;n<\/a>  aparentemente con el fin de detener o expulsar del espacio p&uacute;blico a un  grupo de personas trans. Una de ellas discute con uno de los agentes,  quien toma su arma de dotaci&oacute;n y dispara en repetidas oportunidades  contra el piso y alcanza a herirla en una pierna.<\/p>\n<p>El informe tambi&eacute;n identifica cambios en las formas de abuso policial  contra personas trans durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Se&ntilde;ala que en  comparaci&oacute;n con los informes de a&ntilde;os anteriores, se observa una  disminuci&oacute;n significativa de las detenciones arbitrarias en el per&iacute;odo  2010-2011, en el que no se report&oacute; ninguna denuncia al respecto. Pero  eso no es todo.<\/p>\n<p>Diana Navarro, activista trans y l&iacute;der de personas en ejercicio de  prostituci&oacute;n, se&ntilde;ala que en el contexto bogotano si el cambio por un  lado consiste en una disminuci&oacute;n de las agresiones directas, por otro se  constata un aumento de la omisi&oacute;n del deber de proteger a esta  poblaci&oacute;n. <i>&quot;Ahora el polic&iacute;a muy rara vez te golpea, te maltrata o te  retiene transitoriamente. Sin embargo, hace caso omiso de todo tipo de  denuncias. Cuando se denuncia alguna agresi&oacute;n contra personas trans la  respuesta es &ndash;&iexcl;ah, son maricas, pues que las maten!&quot; Si acuden en busca  de ayuda, por ejemplo, porque alguien las va a apu&ntilde;alar, los polic&iacute;as  dicen: &quot;eso le pasa por marica&quot;. Y se van. No intervienen. Omiten su  deber de garantizar nuestros derechos&quot;,<\/i> explica.<\/p>\n<p>Estos cambios pueden responder a una mayor visibilidad de las formas  de violencia m&aacute;s conspicuas, debido al aumento de las denuncias por  parte de las v&iacute;ctimas. Frente a ello algunos polic&iacute;as han optado por  modalidades de agresi&oacute;n dif&iacute;ciles de probar.<\/p>\n<p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la Polic&iacute;a Nacional ha reconocido violaciones de  derechos por parte de agentes de la instituci&oacute;n y ha expedido directivas  institucionales (directiva transitoria 058 de 2009 y directiva policial  006 de 2010) para la formulaci&oacute;n de planes de trabajo con la poblaci&oacute;n  LGBT. Tambi&eacute;n ha llevado a cabo procesos de formaci&oacute;n en derechos  humanos y diversidad sexual y de g&eacute;nero. Hace algunos a&ntilde;os implement&oacute; la  figura de &quot;oficial de enlace&quot; entre la instituci&oacute;n y la poblaci&oacute;n LGBT,  con el fin de que las personas cuyos derechos sean vulnerados por un  polic&iacute;a puedan recurrir ante la instituci&oacute;n para que investigue el caso  sin dilaciones. No obstante, afirma Navarro, directora de la Corporaci&oacute;n  Opci&oacute;n, <i>&quot;eso tambi&eacute;n se ha quedado en el papel&quot;.<\/i><\/p>\n<p>Para la activista, la creciente omisi&oacute;n en los deberes policiales  tambi&eacute;n es una respuesta frente al aumento del reconocimiento, por parte  de las personas trans, de sus propios derechos. <i>&quot;Yo creo que esto se  debe a procesos de empoderamiento y al desarrollo de conocimiento sobre  herramientas de exigibilidad de derechos. Al polic&iacute;a que est&aacute; inmerso  en un proceso disciplinario se le da&ntilde;a la hoja de vida, la posibilidad  de ascenso, de mejorar su situaci&oacute;n, entonces se cuida un poco&quot;,<\/i> afirma.  Sin embargo, aclara, la omisi&oacute;n policial ha propiciado el aumento de agresiones por parte de otros agentes: <i>&quot;ahora  que omiten es peor. Porque cuando los polic&iacute;as nos atacaban  directamente, eran ellos los principales agresores, ahora que omiten su  deber cualquier actor se siente en la plena capacidad de agredirnos,  porque eso no va a tener ninguna consecuencia&quot;.<\/i><\/p>\n<p>Situaciones similares han sido documentadas por organizaciones LGBT  en distintas ciudades del pa&iacute;s. En Cali y C&uacute;cuta, afirma Colombia  Diversa, <i>&quot;los agentes de la Polic&iacute;a se abstienen de actuar cuando la  poblaci&oacute;n transgeneristas, en ejercicio de la prostituci&oacute;n, es v&iacute;ctima  de ataques violentos. Los victimarios son grupos de hombres no  identificados, y en algunos casos &ndash;como se report&oacute; en C&uacute;cuta, grupos de  &quot;limpieza social&quot;&quot;.<\/i><\/p>\n<p>En Colombia, donde la vida de las personas LGBT es amenazada por  grupos guerrilleros y paramilitares, la omisi&oacute;n del Estado en la  protecci&oacute;n contra estas violencias puede tener consecuencias letales.  Navarro se&ntilde;ala cu&aacute;n cr&iacute;tica es la situaci&oacute;n de las personas trans en el  contexto del conflicto armado. Reci&eacute;n en 2011 fue posible incluir la  menci&oacute;n de la orientaci&oacute;n sexual e identidad de g&eacute;nero en los registros  de la Unidad de Protecci&oacute;n a V&iacute;ctimas del Conflicto Armado a partir de  que un grupo armado ilegal entrara a un resguardo ind&iacute;gena y pidiera que  expulsaran a una mujer trans ember&aacute; de su comunidad. <i>&ldquo;La persona expulsada se comunic&oacute; con nosotras&quot;,<\/i> comenta Navarro.<\/p>\n<p>Pese a que el consejo ind&iacute;gena del resguardo donde ocurrieron los  hechos proporcion&oacute; el elemento probatorio para que las autoridades  iniciaran la investigaci&oacute;n y protegieran a la ind&iacute;gena, la reacci&oacute;n del  Estado apenas se hizo notar. De ah&iacute; que sea muchas veces la acci&oacute;n  conjunta de organizaciones locales e internacionales la que garantice la  seguridad de esta poblaci&oacute;n.<\/p>\n<p><i>&quot;Entonces empezamos el avance&quot;,<\/i> contin&uacute;a Navarro, <i>&quot;pero es  perversa la manera en que se brindan las condiciones para que ella  restaure sus derechos. Tiene que pasar por una cantidad de tr&aacute;mites  burocr&aacute;ticos. Astraea y el Comit&eacute; de Ayuda Urgente para Latinoam&eacute;rica  fueron quienes nos ayudaron a resolver la situaci&oacute;n coyuntural para  poder sacarla<\/i> [a la persona trans en riesgo] <i>de la regi&oacute;n. Para  poder brindarle unas condiciones m&iacute;nimas para que viviera en Quibd&oacute;  mientras se solucionaban sus cosas&hellip; Entonces, la cosa sigue siendo  dif&iacute;cil. No nos reconocen en nuestra interseccionalidad y el Estado no  aborda de manera integral nuestras  problem&aacute;ticas&quot;.<\/i><\/p>\n<p>En el &aacute;mbito nacional las nuevas modalidades de abuso policial se  reflejan en un descenso de las detenciones arbitrarias y un aumento de  agresiones f&iacute;sicas y verbales, como ataques con gases lacrim&oacute;genos e  insultos, que son dif&iacute;ciles de documentar debido a que los agentes de  polic&iacute;a ocultan sus placas para no ser identificados. Como se&ntilde;ala  Colombia Diversa, resulta preocupante que estos hechos tengan lugar en  ciudades que cuentan con pol&iacute;ticas p&uacute;blicas dirigidas a la poblaci&oacute;n  LGBT, como Cali, Medell&iacute;n y Bogot&aacute;. Los nuevos tipos de agresiones  pueden indicar una reacci&oacute;n frente al creciente reconocimiento de los  derechos de esta poblaci&oacute;n con el fin de reforzar las jerarqu&iacute;as basadas  en orientaci&oacute;n sexual e identidad de g&eacute;nero, as&iacute; como un  reacomodamiento de las violencias respecto a estos avances.<\/p>\n<p><b>Segregaci&oacute;n espacial y control del espacio p&uacute;blico<\/b><\/p>\n<p>El abuso policial no se distribuye de forma aleatoria en el espacio.  Los casos documentados por Colombia Diversa se concentran principalmente  en zonas de las ciudades donde confluyen personas LGBT, como zonas de  encuentro o lugares donde personas trans ejercen la prostituci&oacute;n. Sin  embargo, esto no se debe solamente al mero hecho de su concentraci&oacute;n en  determinados lugares. Una mirada detallada revela que las agresiones  policiales se corresponde con l&oacute;gicas territoriales que delimitan zonas  leg&iacute;timas para la presencia de personas trans y que regulan su  visibilidad. En varias ciudades del pa&iacute;s, la disminuci&oacute;n de las  detenciones arbitrarias parece haber sido sustituida por la expulsi&oacute;n de  las personas trans del espacio p&uacute;blico. Esta pr&aacute;ctica ya hab&iacute;a sido  documentada con anterioridad, pero actualmente ha recrudecido.<\/p>\n<p>Seg&uacute;n Colombia Diversa, en enero de 2010, 20 polic&iacute;as llegaron de  noche a una zona de trabajo sexual en la ciudad de Cali, persiguieron,  insultaron y golpearon a personas trans porque, seg&uacute;n ellos, <i>&quot;ellas no pod&iacute;an estar ah&iacute;&quot;.<\/i>  En Barranquilla polic&iacute;as atacaron con gases lacrim&oacute;genos a personas  trans en ejercicio de la prostituci&oacute;n para desplazarlas del sector y les  prohibieron regresar a ese lugar. En Cartagena, una de las ciudades m&aacute;s  tur&iacute;sticas de Colombia y con una alta proporci&oacute;n de poblaci&oacute;n  afrocolombiana, los ataques involucran adem&aacute;s insultos racistas y  responden a una l&oacute;gica de &quot;defensa de la actividad tur&iacute;stica&quot;, que en  opini&oacute;n de los polic&iacute;as estar&iacute;a siendo amenazada por la poblaci&oacute;n trans.<\/p>\n<p>Pero la expulsi&oacute;n del espacio p&uacute;blico va m&aacute;s all&aacute; de las zonas  com&uacute;nmente reconocidas por la presencia de personas trans y se extiende a  lugares como centros comerciales y sistemas de transporte p&uacute;blico.<\/p>\n<p>Diana Navarro explica que la pr&aacute;ctica de la segregaci&oacute;n espacial se  ampara en la ambig&uuml;edad de normas como el C&oacute;digo de Polic&iacute;a, que  proh&iacute;ben el &quot;exhibicionismo&quot; y que habilitan la intervenci&oacute;n policial  cuando una persona se encuentra en &quot;estado de exaltaci&oacute;n&quot; o en &quot;estado  de indefensi&oacute;n&quot;. Sin embargo, las normas no son claras respecto a la  forma como deben ser aplicadas, por lo que su interpretaci&oacute;n queda en  manos de cada agente de polic&iacute;a.<\/p>\n<p><i>&quot;No hay un desarrollo conceptual y pr&aacute;ctico de esos estados. Los  polic&iacute;as se inventan muchas cosas para realizar la detenci&oacute;n, a pesar de  que las personas trans tengan sus documentos. Por ejemplo, el a&ntilde;o  pasado una mujer trans, dise&ntilde;adora de modas que ten&iacute;a su propio negocio  en Cali, vino a Bogot&aacute; e ingres&oacute; al centro comercial Unicentro. Hasta  all&aacute; se meti&oacute; la polic&iacute;a a ver qu&eacute; estaba haciendo. Y fue retenida. Nos  toc&oacute; llamar a varias partes para que la soltaran&quot;.<\/i><\/p>\n<p>Adem&aacute;s de obstaculizar el derecho a la libre movilizaci&oacute;n y al uso  del espacio p&uacute;blico, estas pr&aacute;cticas afectan los modos en que las  personas trans se relacionan con el territorio y crean fronteras  invisibles y diferenciadas en la ciudad, que pueden ser atravesadas por  unas personas pero no por otras. Navarro llama la atenci&oacute;n a c&oacute;mo la  Bogot&aacute; de las personas trans es mucho m&aacute;s peque&ntilde;a que la del resto de  los ciudadanos y en el caso de las que ejercen la prostituci&oacute;n se  circunscribe a la &quot;zona de alto impacto&quot; (espacio reglamentado por la  Alcald&iacute;a de Bogot&aacute; para tal fin). <i>&quot;Nosotras s&oacute;lo podemos habitar los  espacios en los que ejercemos prostituci&oacute;n. Nos desplazamos de aqu&iacute;  hasta la discoteca o al centro comercial, si nos atrevemos a comprar  algo que necesitamos, pero nos apropiamos sobre todo del sitio en el que  reconocemos que tenemos alg&uacute;n tipo de protecci&oacute;n o que, por nuestra  presencia continua, se nos respeta hasta cierto punto. Entonces, Bogot&aacute;  termina siendo una cosa de 4 &oacute; 5 cuadras&quot;.<\/i><\/p>\n<p>A las restricciones policiales sobre uso del espacio p&uacute;blico se suman  otros aspectos. Confluye la asociaci&oacute;n de determinadas zonas de la  ciudad con una mayor visibilidad de personas LGBT. Algunas pol&iacute;ticas  dirigidas a esta poblaci&oacute;n han tenido el efecto parad&oacute;jico de reforzar  dichas fronteras.<\/p>\n<p>En Bogot&aacute;, el primer Centro Comunitario para la poblaci&oacute;n LGBT (2007)  se abri&oacute; en Chapinero, localidad designada por el entonces Alcalde como  polo de desarrollo y territorializaci&oacute;n de los derechos de esta  poblaci&oacute;n. La raz&oacute;n fue justamente aprovechar la alta presencia de  locales LGBT en este sector de la ciudad, as&iacute; como cierto permiso social  para que lo habitantes de la localidad hagan manifiesta su orientaci&oacute;n  sexual e identidad de g&eacute;nero.<\/p>\n<p>No obstante Navarro considera <i>&ldquo;un error que se lanzara la pol&iacute;tica p&uacute;blica LGBT y se celebrara todo lo referente a ella en Chapinero&quot;,<\/i>  ya que &quot;mucha gente tiene el imaginario de que las personas de los  sectores LGBT pueden existir &uacute;nicamente o en Chapinero o en M&aacute;rtires.  Chapinero porque es la &quot;localidad gay&quot;. En M&aacute;rtires porque queda la zona  de tolerancia. Pero como ciudadanas y ciudadanos, tenemos derecho a  toda la ciudad en igualdad de condiciones que cualquier otra persona&quot;.  Para la directora de la Corporaci&oacute;n Opci&oacute;n, <i>&quot;esos imaginarios han sido reforzados a partir de iniciativas legislativas&rdquo;.<\/i><\/p>\n<p>A esto se suman acciones abiertamente discriminatorias de gobernantes  en su busca por regular el comportamiento de la poblaci&oacute;n en el espacio  p&uacute;blico. El informe de Colombia Diversa registr&oacute; declaraciones del  Alcalde de C&uacute;cuta en 2012 respecto a un plan para &quot;mejorar&quot; el centro de  la ciudad. Ante un medio de comunicaci&oacute;n el funcionario asever&oacute;: <i>&quot;No  habr&aacute; m&aacute;s travestis en el Centro [&hellip;] Nuestros hijos no tienen por qu&eacute;  presenciar escenas de dos hombres bes&aacute;ndose en la calle, vestidos de  mujer, robando o vendiendo drogas. Tenemos que tomar medidas. Se  empezar&aacute; a imponer la ley en el Centro, para que la gente entienda que  en lugares cerrados del sector est&aacute; prohibido, y mucho menos en lugares  p&uacute;blicos pueden hacer lo que se les da la gana&quot;.<\/i><\/p>\n<p>Colombia registra algunos avances jur&iacute;dicos en derechos de personas  LGBT, alcanzados principalmente a trav&eacute;s de la v&iacute;a judicial. Fallos de  la Corte Constitucional han reconocido los derechos de parejas del mismo  sexo en materia de salud, herencia, seguridad social, conformaci&oacute;n de  uni&oacute;n marital y constituci&oacute;n de familia. El Tribunal tambi&eacute;n se ha  pronunciado sobre la discriminaci&oacute;n en los &aacute;mbitos laboral y de la  salud.<\/p>\n<p>Por su parte, en noviembre de 2011, el Congreso de la Rep&uacute;blica aprob&oacute; la <a href=\"http:\/\/www.legis.com.co\/BancoMedios\/Documentos%20PDF\/ley_1482.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ley 1482 o &quot;Ley antidiscriminaci&oacute;n&quot;<\/a>, que castiga al que <i>&quot;arbitrariamente  impida, obstruya o restrinja el pleno ejercicio de los derechos de las  personas por raz&oacute;n de su raza, nacionalidad, sexo u orientaci&oacute;n sexual&quot;.<\/i>  Sin embargo, como explica Diana Navarro, a&uacute;n no se ha emitido ning&uacute;n  fallo sobre casos de discriminaci&oacute;n contra mujeres trans, pese a que  existen varios procesos penales en curso.  Estos avances jur&iacute;dicos se  han dado sobre todo en la &oacute;rbita de la orientaci&oacute;n sexual, mientras que  el tema de la identidad de g&eacute;nero no registra avances significativos.  Quiz&aacute; la &uacute;nica excepci&oacute;n sea la <a href=\"http:\/\/www.corteconstitucional.gov.co\/relatoria\/2011\/t-062-11.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">sentencia T-062 de 2011<\/a>, mediante la cual la Corte Constitucional reconoci&oacute; el derecho a la identidad de personas trans en centros de reclusi&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin embargo, para Navarro el Estado s&oacute;lo ha respondido al problema de  la discriminaci&oacute;n y la violencia mediante la producci&oacute;n de normas, sin  avanzar en transformaciones culturales profundas. Al estar cimentado en  un binarismo de g&eacute;nero, el sujeto de estas normas no corresponde &ndash;no  incluye&ndash; a las personas trans. Asimismo, la implementaci&oacute;n de  herramientas jur&iacute;dicas para garantizar derechos, como la acci&oacute;n de  tutela, siguen dependiendo de la opini&oacute;n arbitraria de los  administradores de justicia en la materia, lo que les resta efectividad,  concluye.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Colombia, como en otros pa\u00edses de la regi\u00f3n, la exposici\u00f3n de las personas trans a agresiones y la impunidad de estos cr\u00edmenes, a menudo perpetrados por agentes del estado, revelan no s\u00f3lo una brecha respecto a la igualdad jur\u00eddica de las personas LGBT, sino tambi\u00e9n un sutil reacomodamiento de las violencias frente a los avances normativos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-global-header-display":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-896","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias-clam"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.5 - 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